sábado, 5 de abril de 2008

Arguedas

Vales menos que la piedra, ¡alaymosca piedra violeta!, que adorna y sirve de pared al salòn de la casa cural. ¡ Mi padre respetò ese peñasco en cuyo corazòn una criatura llora cada noche de San Juan! ¿Que has hecho tu, pàrroco mentiroso, y que han hecho tus antecesores? Si no has conseguido aplacar con resos el hielo que hace llorar a ese infante en el centro de la piedra, por que todas tus araciones son de lata y no llegan al cielo, obedece la receta de los layk'as, baña la ìedra con el sumo rojo de k'antu; el niño sentira el calor de Apukintu hasta dormirse. Las campañillas del k'antu estan bailando en racimos a estas horas, con el viento. ¡ Arrodìllate, anticristo, y llora; te necesito de testigo

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