Esta semana ha sido Quillabamba por el gas y sus implicancias para el desarrollo local. Antes fue Tía María por el agua. Hace poco las comunidades de Parinari, Urarinas y Nauta reclamaron compensaciones por el derrame de petróleo en el Marañón. Dicen que se viene Inambari por un tema de tierras y reasentamiento poblacional. Son conocidas las crecientes disputas sociales en torno a linderos, contaminación y desarrollo local que involucran a la población con las industrias extractivas. Allí están también los reclamos sociales por incumplimiento de promesas, rendición de cuentas y casos de corrupción. Gracias al trabajo de la Defensoría del Pueblo contamos con un registro que nos permite conocer esta realidad compleja, controvertida y muchas veces de difícil solución porque refleja también reclamos históricos olvidados que, al adquirir dimensión mediática, trascienden la agenda política.
El conflicto social está redefiniendo roles y funciones en nuestra sociedad, con prácticas y actitudes muy necesarias para nuestro desarrollo, como son el diálogo, la generación de acuerdos y la búsqueda de consensos, pero con otras absolutamente contraproducentes, como la toma de carreteras, la destrucción de propiedad privada, atentar contra la integridad de las personas y el uso de la violencia. Nada justifica la violencia y debemos conquistar otras formas de interactuar. De la misma manera debemos cuidarnos de creer que firmando actas, levantando la huelga y logrando el desbloqueo hemos arribado a una solución. Un acta solo pone paños fríos a la euforia del momento. Si no actuamos consecuentemente para satisfacer los compromisos asumidos y las expectativas generadas, el conflicto se enardecerá generando un caldo de cultivo para la violencia.
Nuestras autoridades en el día a día tienen la responsabilidad de generar las condiciones de prevención del conflicto social. Para ello no se requieren inversiones, basta preocuparse por explicar desde un inicio lo que hacen y comunicarlo de manera entendible y útil para la gente; buscar sintonizar con la ciudadanía, oyéndola, consultándola; garantizar un trato a todos por igual, para que nadie se sienta ciudadano de segunda clase; esforzarse por cumplir la ley y hacerla cumplir con autoridad; involucrar a la población en su desarrollo económico; trabajar a favor de la inclusión social y rendir cuentas oportunamente. Todas esas son buenas prácticas en gestión pública y dado que en el Perú hay muchas autoridades que están haciendo las cosas bien, este 25 de agosto conoceremos en el PAD a los ganadores del Premio al Estado.
domingo, 3 de octubre de 2010
El círculo virtuoso de la confianza
Vivimos en un país donde los conflictos sociales se incrementan y donde cada vez se hace más difícil creer que el problema del tránsito se va a resolver, que la autoridad va a poder brindarnos seguridad y que lograremos algún día desterrar la corrupción. Parecería que nos han inculcado la desconfianza, tan arraigada estos días en nuestro país. La confianza, claramente, es un tema de dos, pero que pasa inicialmente por creer en uno mismo y en lo que está haciendo. Ese valor tan escaso actualmente en nuestra sociedad, que todavía se caracteriza por dudar del policía y de cualquier autoridad por el solo hecho de ser autoridad, es lo que nos toca recuperar si queremos crear un país que nos dé cabida a todos.
¿Cómo se puede generar confianza? ¿Cómo aprendemos a confiar? La confianza se gana con actos concretos, mediante conductas responsables, por una actitud predecible, tolerante y coherente. Nadie confía en el mentiroso, en el infiel, traicionero o desleal. Se genera confianza con la verdad.
Anoche, en las instalaciones del PAD de la Universidad de Piura, se llevó a cabo la ceremonia de premiación de la sexta edición del Premio a las Buenas Prácticas en Gestión Pública, iniciativa que patrocina desde su inicio El Comercio junto con RPP y Apoyo Publicaciones, y que cuenta también con el respaldo de la Defensoría del Pueblo, de una red de periodistas en todo el país y de los miembros del jurado y equipo técnico del premio que han brindado su tiempo, reputación y compromiso, tal como lo vienen haciendo desde hace ya seis años.
Más allá de quienes resultaron ganadores (ver www.ciudadanosaldia.org ), quedó claro anoche que en esta ceremonia imperó la confianza. No solo de quienes respaldan esta iniciativa, sino especialmente de autoridades líderes en buenas prácticas de gestión pública que han confiado en la imparcialidad y calidad humana del equipo detrás del premio. Y eso genera compromiso, nos identifica y nos une porque en Ciudadanos al Día creemos y promovemos la excelencia en el Estado Peruano.
Creer en uno mismo, como los funcionarios públicos que tienen la convicción de haber hecho las cosas bien porque saben que se han esforzado, han tenido la confianza y el coraje de hacer y creen que lo han hecho bien, es la verdadera clave para poder seguir forjando ese círculo virtuoso de la confianza que nuestra sociedad tanto necesita.
¿Cómo se puede generar confianza? ¿Cómo aprendemos a confiar? La confianza se gana con actos concretos, mediante conductas responsables, por una actitud predecible, tolerante y coherente. Nadie confía en el mentiroso, en el infiel, traicionero o desleal. Se genera confianza con la verdad.
Anoche, en las instalaciones del PAD de la Universidad de Piura, se llevó a cabo la ceremonia de premiación de la sexta edición del Premio a las Buenas Prácticas en Gestión Pública, iniciativa que patrocina desde su inicio El Comercio junto con RPP y Apoyo Publicaciones, y que cuenta también con el respaldo de la Defensoría del Pueblo, de una red de periodistas en todo el país y de los miembros del jurado y equipo técnico del premio que han brindado su tiempo, reputación y compromiso, tal como lo vienen haciendo desde hace ya seis años.
Más allá de quienes resultaron ganadores (ver www.ciudadanosaldia.org ), quedó claro anoche que en esta ceremonia imperó la confianza. No solo de quienes respaldan esta iniciativa, sino especialmente de autoridades líderes en buenas prácticas de gestión pública que han confiado en la imparcialidad y calidad humana del equipo detrás del premio. Y eso genera compromiso, nos identifica y nos une porque en Ciudadanos al Día creemos y promovemos la excelencia en el Estado Peruano.
Creer en uno mismo, como los funcionarios públicos que tienen la convicción de haber hecho las cosas bien porque saben que se han esforzado, han tenido la confianza y el coraje de hacer y creen que lo han hecho bien, es la verdadera clave para poder seguir forjando ese círculo virtuoso de la confianza que nuestra sociedad tanto necesita.
El que busca encuentra
A un mes de las elecciones, tenemos 25% de indecisos en Lima, según la última encuesta de Ipsos Apoyo. ¿Es que la gente está confundida? ¿Es que decidimos a última hora? ¿No nos importan las elecciones? ¿Nadie nos representa como desearíamos? ¿Es una combinación de todo lo anterior?
En Lima, la tacha a Kouri ha generado un abrupto cambio en el escenario electoral que más allá de perfilar, por primera vez en nuestra historia, el debate entre dos candidatas, ha evidenciado que no pensamos en términos de partidos sino de individuos pues antes de la tacha el candidato de Cambio Radical bordeaba el 20% de aprobación y una semana después lograba solo 2%. Ello sumado a la proliferación de candidatos independientes a nivel municipal reflejaría que la gente no se siente adecuadamente representada por los partidos. Como me decía un joven profesional, “provoca contratar a un gerente para que se encargue de mi distrito y punto”.
Pero no solo la democracia representativa está ‘en veremos’ estos días. Por tradición un 25% de electores peruanos decide su voto el mismo día de la elección. Muchos, incluso, se deciden en la cola. En ocasiones, una mayoría decide por el mal menor, como si no tuviésemos esperanza. Parecería que todo nos da lo mismo pues nada va a cambiar. ¿Pero es así? ¿Sabemos siquiera qué quisiéramos cambiar?
A raíz de un desabastecimiento de agua en Lince, una señora comentaba que esperaba que el nuevo alcalde no le corte el agua, sin saber que esa no es una competencia municipal sino de Sedapal. Es que con frecuencia no sabemos a qué autoridad le tenemos que exigir qué cosas. En el fondo, desconocemos nuestros derechos.
¿Sabemos qué queremos? ¿Sabemos qué demandarle a nuestro alcalde? ¿Conocemos la trayectoria de los candidatos? ¿Estamos de acuerdo con sus propuestas?
Hoy, el Estado y el sector privado suman esfuerzos para reducir las estadísticas de los indecisos. Hoy cualquier interesado puede evaluar desde la tranquilidad de su casa, centro de trabajo o desde una cabina de Internet por quién votar.
El portal del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ofrece acceso a Voto Informado (www.votoinformado.pe) y, a su vez, el portal de El Comercio presenta el CAD Electoral (http://cadelectoral.elcomercio.pe/) que brinda información completa y links de interés de cada localidad, las competencias de cada nivel de gobierno y la trayectoria y propuestas concretas de los candidatos que quieren merecer la confianza ciudadana. Hoy, el que busca encuentra.
En Lima, la tacha a Kouri ha generado un abrupto cambio en el escenario electoral que más allá de perfilar, por primera vez en nuestra historia, el debate entre dos candidatas, ha evidenciado que no pensamos en términos de partidos sino de individuos pues antes de la tacha el candidato de Cambio Radical bordeaba el 20% de aprobación y una semana después lograba solo 2%. Ello sumado a la proliferación de candidatos independientes a nivel municipal reflejaría que la gente no se siente adecuadamente representada por los partidos. Como me decía un joven profesional, “provoca contratar a un gerente para que se encargue de mi distrito y punto”.
Pero no solo la democracia representativa está ‘en veremos’ estos días. Por tradición un 25% de electores peruanos decide su voto el mismo día de la elección. Muchos, incluso, se deciden en la cola. En ocasiones, una mayoría decide por el mal menor, como si no tuviésemos esperanza. Parecería que todo nos da lo mismo pues nada va a cambiar. ¿Pero es así? ¿Sabemos siquiera qué quisiéramos cambiar?
A raíz de un desabastecimiento de agua en Lince, una señora comentaba que esperaba que el nuevo alcalde no le corte el agua, sin saber que esa no es una competencia municipal sino de Sedapal. Es que con frecuencia no sabemos a qué autoridad le tenemos que exigir qué cosas. En el fondo, desconocemos nuestros derechos.
¿Sabemos qué queremos? ¿Sabemos qué demandarle a nuestro alcalde? ¿Conocemos la trayectoria de los candidatos? ¿Estamos de acuerdo con sus propuestas?
Hoy, el Estado y el sector privado suman esfuerzos para reducir las estadísticas de los indecisos. Hoy cualquier interesado puede evaluar desde la tranquilidad de su casa, centro de trabajo o desde una cabina de Internet por quién votar.
El portal del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ofrece acceso a Voto Informado (www.votoinformado.pe) y, a su vez, el portal de El Comercio presenta el CAD Electoral (http://cadelectoral.elcomercio.pe/) que brinda información completa y links de interés de cada localidad, las competencias de cada nivel de gobierno y la trayectoria y propuestas concretas de los candidatos que quieren merecer la confianza ciudadana. Hoy, el que busca encuentra.
sábado, 2 de octubre de 2010
Las mujeres no caen del cielo (IV)
Pueden estar pensando que el bendito email, - tan esperado por ustedes y ciertamente en su momento, por mí - , traería noticias esclarecedoras. Pueden estar diciendo ”¡qué salado es Rusca!” y alucinar que el correo demorón y misterioso traería respuestas fatales, inapelables, devastadoras, que arrasarían con lo poquísimo sembrado en el breve tiempo que pasamos juntos y que pisotearían como colilla de pucho de dos por china al polémico y vilipendiado Blind Date.
Pueden estar pensando también, consejeros y leales lectores, que la misiva incógnita, la epístola incierta, el acta que anida en su vientre a un puñado de palabras - todavía –secretas podría haber sido incluso disparado salvajemente a múltiples destinatarios en una suerte de email comunal al más puro estilo de Cristina Schwarz.
Pero no, se equivocan, el correo en cuestión no trajo nada de eso, por el contrario, vino disfrazado de la más inquietante y peligrosa, de la más incomprensible y truculenta, de la más ambigua y caprichosa de las trampas: la naturalidad.
Hola Alfre !! Como estás? ¿Ya eres bombero? ¿Cómo siguen tus ojos?
Un beso!
XXXX
Exiguo, puntual, esquelético, el mensaje poseía la anatomía de un fantasma. No permitía mayor análisis. Si quisiéramos diseccionarlo, para usar una analogía clínica, el bisturí no funcionaría, lo atravesaría sin hallar resistencia.
Intentaré adivinar entonces, disparando al aire a ver qué es lo que cae.
Por un lado parece una formalidad, un acto de presencia, la flaca estaría pasando revista a su fila de pendientes, listo, check, next. De hecho esa desaparición, dadas las circunstancias, así sin más, la dejaría mal parada por lo que una cortesía mínima le permite acomodar en la banca al candidato y a la vez quedar bien.
Por otro lado podría ser simplemente un alejamiento espontáneo, antojadizo, sin muchas vueltas que darle. Después de seis días tal vez me extrañó, tal vez se sintió sola, tal vez el ex no apareció. Tal vez simplemente decidió retomar el contacto, con precaución, sin saber bien qué decir, tanteando la cancha para ver si sigo interesado en devolverle la pelota y continuar jugando en pared.
Sea como sea, pese a mostrar un poco de preocupación y firmar con el diminutivo con el que cariñosamente la llamaba, me parece, la verdad, un mensaje confuso y cagón.
***
En un bosque habitan varios tipos de conejos. Están los conejos dóciles y los conejos chúcaros, las liebre veloces y las vizcachas mañosas. También las que habitan en la llanura y las montañeras, las de pelaje frondoso y refinado y las de patas cortas y sin pelo, las aventureras y los temerosos, los transparentes y las confundidas. En fin, hay conejos para todos los gustos, de múltiples colores y sabores, hasta para el cazador más exigente.
Un cazador entrenado, - no digo que yo lo sea pero algo he aprendido con los años -, huele, olfatea, percibe las posibles trampas a las que está expuesto. Cuando el cazador intuye que el conejo lo quiere llevar por un terreno irregular y desconocido es porque algo trama, entonces debe sospechar que este conejo pertenece a la especie de la Vizcacha Mañosa.
Esta familia de conejos es especialista en conducir al cazador a las pantanosas y temibles arenas movedizas. Cuando este pisa la trampa, la vizcacha, a la distancia, sonríe mañosamente porque sabe que ha conseguido su objetivo. Y acá ya no importa lo que el cazador haga o deshaga, no interesa lo que hable o lo que calle, el floro y el cortejo son inservibles, inútiles, porque aun cuando este permanezca inmóvil, callado, paralizado y sin mover un dedo, sigue estando a merced del conejo y sabe que inevitablemente se seguirá hundiendo.
La S.A.M. (Situación Arena Movediza) es un escenario complejo porque el cazador depende de la presa. (En estos casos como la presa se reconoce deseable, la moviliza únicamente el ego y el afán de poder) Por lo tanto cuando aparezcan estos indicadores, señoras y señores lectores, huyan, corran, den media vuelta y desaparezcan, digan no gracias, paso. Aún cuando se les haga agua la boca y quieran sacarse el clavo es mejor buscar una salida cobarde y renunciar al conejo que enfrentarse a la Vizcacha Mañosa.
***
En los seis días transcurridos se me bajaron las pilas considerablemente. Estar templado es también un tipo de intoxicación. Si te expones a algo compulsivamente es normal terminar saturado o en una sobredosis. La desintoxicación jode un rato pero igual pasa.
Esa mañana me encontraba frente a la pantalla volviendo a leer el mensaje y viendo qué responderle cuando de pronto el conejo se conectó al MSN, esperé dos segundos y me habló. Si tuviera un detector extrasensorial diría que estaba ansiosa.
- Hola alfree !, te acabo de mandar un mailsito.
- Hola XXXX, si lo acabo de ver justo te lo iba a responder
- ¿Cómo estás?
- Bien y ¿tú?
- Bien tmb, ¿que tal tus exámenes para Bombero?
***
Seis meses atrás me saqué del zapato una piedra que tenía incrustada hace tiempo; entrar a los Bomberos. La idea daba vueltas por mi cabeza a raíz de un problema de salud que tuve cuando cumplí 30. Por diversas razones fui postergando el plan. Finalmente en marzo ingresé como postulante a B-28 y desde entonces y hasta hoy he cumplido con todas las exigencias de la compañía. He asistido a las citaciones obligatorias tres veces por semana, a las extraordinarias y a las dos guardias nocturnas semanales.
He realizado – además de participar en los cursos y de los entrenamientos físicos - todo tipo de trabajos de mantenimiento, incluyendo lavar waters, sacar la basura, limpiar las máquinas, trapear el cuartel y cuantas cosas se le puede pedir al que vendría a ser un perro en el argot militar, al novato, al aprendiz o al 'rookie', como me decía ella.
Me han sacado la mierda, he salido destruido, cansado y apestoso, con cada cutícula de cada uña de cada uno de mis dedos enterrada en mugre la gran mayoría de las veces y a mucha honra puedo decir que he sobrevivido contra todo pronóstico a ese tipo de disciplina semicastrense y voluntaria (porque ni mis amigos ni mi familia me daban más de una semana ahí)
El fin de semana anterior, (el de la desaparición de la chica), era el evento más esperado de mi corta carrera bomberil. Iba a rendir (junto a los postulantes de otras compañias) los exámenes para pasar a ser Bombero Alumno. Este consistía de tres pruebas: psicológica, médica y física, una cada día, por lo que le había dejado entrever a la flaca que el fin de semana iba a estar exclusivamente dedicado a eso.
Les cuento esto para que sepan por qué no hicimos planes con anterioridad. El examen se convirtió en su coartada perfecta.
***
- Muy bien, supongo. Ahora si todo sale bien solo falta esperar la resolución y que me manden en unos meses al curso básico para Bombero Profesional.
- Que bueno Alfre !, me alegro por ti.
- Gracias, oye te llamé el sábado.
- Ah siii? No te creoooo, no tengo ninguna llamada tuya, pucha parece que mi Blackberry no guarda alertas, siempre me pasa lo mismo.
Detengámonos un instante en este punto. ¿Después de estar ocho días pegados como chicles, no es raro que no me llamé al menos para desearme suerte en el examen sabiendo lo importante que era para mí, aún cuando por cosas menos trascendentes mostraba más interés?. La llamada que no entró ¿no es floro?, ¿ustedes qué creen?, sopesemos el resto.
- Yo me fui el viernes al cine con mi prima, el sábado me fui al evento de Red Bull en el centro y en la noche al tono, un juergooooon pésimo !!! como nunca !! me metí una bombaza re-divertida, me he cagado de risa, no sabes.
Y al toque puso el parche.
- Pero con mis amigas ah, es más, nos quedamos todas a dormir donde Luciana.
Detengámonos otra vez. ¿No que la flaca no chupaba ni juergueaba? ¿No que le gustaban los planes sencillos y odiaba eso de parar donde revienta el cuete? ¿No que le molestaban los lugares bulliciosos y llenos de gente?
Ya, claro, podría ser un caso aislado, la excepción que confirma la regla, … (o Not! como dirían Dana Carvey y Mike Myers en Waynes World).
Luego vino un apurado intercambio de información en el que hizo hincapié de lo full que andaba en la chamba, que estaba en plena transición y que tenía casi encima su viaje a Canadá. También me pidió sus discos de vuelta (para meter las canciones en su nuevo iPod) y sin dejar ninguna ventana abierta se despidió a la velocidad de una centella.
- Bueno Alfre te dejo que tengo miiiiil cosas que hacer, te mando un beso, byeeeeee.
Oe ¿qué? Anda pues mamita, haz tus cosas, ponte a ver True Blood también si quieres ah, que yo tengo que postear.
Si pues, soy picón, lo reconozco y si ella no me está choteando yo soy Superman.
(Emilio, mi socio en un proyecto nuevo, dice que las personas que tienen déficit de atención, como yo, tendemos a percibir equivocadamente los mensajes no verbales de los demás. Al creer que la respuesta no se ajusta a la requerida generamos una distorsión en el canal de forma desproporcionada, aún cuando el emisor tenga la intencionalidad sospechada el mensaje no deja de ser una mera suposición.)
Colgué el Blind Date con bronca. Sabía que ella no quería que lo publique y que le iba a molestar. Pero la verdad es que no había escrito nada y no tenía ni idea de cuál sería el siguiente post. A mí me gusta compartir las cosas a las que les pongo pasión, no importa el formato ni el tema, y ahí estaba el texto en el escritorio, calientito, limpio, listo para ser expuesto. Piña pues, por eso escribo aquí. Guerra avisada no mata gente.
Además también pienso que el arte no debe dar concesiones. Sentí la libertad de volver a hacer lo que me da la gana. Y ella no tenía por qué quejarse, el Blind Date la dejaba bien parada.
***
Unas horas después de hacer clic en el botón de publicaciones del blog la ví conectarse nuevamente al MSN.
- Aaaaaahh, ya lo viiiiiiiii !
- Pucha , sorry pero en verdad me parece que ha quedado bien paja (ella misma me decía que le encantaba), merecía ser publicado, qué te puedo decir.
- Tú sabías perfectamente que prefería que no lo hicieras, te lo dije varias veces, ya fue ya, igual es mi culpa por aceptar una cita a ciegas con el Busco Novia.
No le respondí. No necesité el detector extrasensorial para darme cuenta que estaba un poco histérica. Al rato los dos nos desconectamos.
No guardo una sensación exacta de ese momento ni de todo lo que pasó antes, los días que estuvimos juntos ahora parecen tan lejanos que ni siquiera me acuerdo del lunar de su boca ni del sabor de sus besos.
Es raro también que desde entonces y hasta hoy no haya vuelto a oír The Helio Sequence.
Una semana después recogió sus discos. Nunca me trajo la raqueta y tampoco fue conmigo al matrimonio. Creo que ha quedado pendiente una conversación, aunque tengo la corazonada que ella no hubiera sido del todo sincera, como si tuviese una especie de bloqueo que le impidiese mostrarse verdadera, transparente, vulnerable.
Hace poco nos encontramos de casualidad en la 73, nos saludamos amistosamente y aun cuando la sigo viendo conectada al FB y al MSN no hemos vuelto a intercambiar palabras.
***
- ¿Pervert, qué opinas de todo esto?
- A ver, Rusca, creo que acá ha habido una anomalía, un extraño caso que no pudimos prever.
- ¿A sí? a ver, habla.
- Mira, aparentemente estabas frente a un conejo interesante, apetecible, atractivo. Después de la primera cita hasta podríamos pensar que era un Conejo en Bandeja.
- Yo creo que más bien era una Vizcacha Mañosa.
- Las Vizcachas Mañosas normalmente se alucinan riquísimas y son bastante frívolas, creo que ella iba más por el lado romántico, sensible, de las que buscan que la alucines cool, interesante, tranqui ¿manyas?
- Manyo.
- Si hubiera sido un Conejo en Bandeja probablemente se habría enamorado y estaría contigo ahorita. Más podría ser un Conejo Camaleón. Estos buscan mimetizarse con uno para que los quieras rápido, se esmeran por lucir perfectos, parecen ser hechos a tu medida. Pero como su naturaleza es diferente tarde o temprano terminan colapsando.
- ¿Las coincidencias y las cosas en común eran floro entonces?
- Seguramente.
- Bueno ¿y qué buscaba siendo un Conejo Camaleón?
- Amor, una relación seria, alguien que la quiera, cariño, compañía, protección, etcétera. Tal vez en un primer momento fue un Conejo Camaleón, pero después ya no. Usó eso para acercarse pero ahora estoy casi seguro que ella busca más a un CEO, a un Gerente General, o al menos a un MBA y no a un escritor medio pituco y medio bohemio, bombero, aventurero y que no sabe comer hamburguesas.
- Ja,ja,ja, puede ser ¿y si no es un Conejo en Bandeja ni una Vizcacha Mañosa y tampoco un Conejo Camaleón, entonces qué tipo de conejo es?
- Es que la flaca nunca ha sido un conejo pues Rusca, al contrario, justo ese es el punto, ella ha sido siempre un cazador disfrazado de conejo.
- ¡Chucha, me han cazado!
- Así es loco, esta vez te tocó ser el conejo. La verdad es que a mí tampoco se me hubiera ocurrido, pero ya vez, todo puede pasar en esta vida. Mejor te lo tomas deportivamente y te vas olvidando, porque este partido ya no lo vas a voltear.
Creo que Pervert no sabe nada de conejos - bien convencido que estaba al comienzo - fácil la vida de casado le ha quitado el expertise. Aunque reconozco que su discurso tiene lógica. De repente la teoría es su fuerte y no tanto la práctica. En fin, supongo que hasta al mejor cazador se le escapa la paloma. O el conejo. Y como diría Gonzalo, de mejores combis me han bajado.
- Oe Rusca, pero igual ven a visitarme pues, el clima esta buenazo y Toronto te va a encantar!
- Ya pes Pervert, déjame pensarlo.
- Además, mi flaca tiene una amiga que te quiero presentar, es justo tu tipo, está bien rica, le gusta el cine y es de puta madre, en serio loco, te va a gustar, vas a ver.
- …
- ¿Rusca?, ¿estás ahí?
F I N
Pueden estar pensando también, consejeros y leales lectores, que la misiva incógnita, la epístola incierta, el acta que anida en su vientre a un puñado de palabras - todavía –secretas podría haber sido incluso disparado salvajemente a múltiples destinatarios en una suerte de email comunal al más puro estilo de Cristina Schwarz.
Pero no, se equivocan, el correo en cuestión no trajo nada de eso, por el contrario, vino disfrazado de la más inquietante y peligrosa, de la más incomprensible y truculenta, de la más ambigua y caprichosa de las trampas: la naturalidad.
Hola Alfre !! Como estás? ¿Ya eres bombero? ¿Cómo siguen tus ojos?
Un beso!
XXXX
Exiguo, puntual, esquelético, el mensaje poseía la anatomía de un fantasma. No permitía mayor análisis. Si quisiéramos diseccionarlo, para usar una analogía clínica, el bisturí no funcionaría, lo atravesaría sin hallar resistencia.
Intentaré adivinar entonces, disparando al aire a ver qué es lo que cae.
Por un lado parece una formalidad, un acto de presencia, la flaca estaría pasando revista a su fila de pendientes, listo, check, next. De hecho esa desaparición, dadas las circunstancias, así sin más, la dejaría mal parada por lo que una cortesía mínima le permite acomodar en la banca al candidato y a la vez quedar bien.
Por otro lado podría ser simplemente un alejamiento espontáneo, antojadizo, sin muchas vueltas que darle. Después de seis días tal vez me extrañó, tal vez se sintió sola, tal vez el ex no apareció. Tal vez simplemente decidió retomar el contacto, con precaución, sin saber bien qué decir, tanteando la cancha para ver si sigo interesado en devolverle la pelota y continuar jugando en pared.
Sea como sea, pese a mostrar un poco de preocupación y firmar con el diminutivo con el que cariñosamente la llamaba, me parece, la verdad, un mensaje confuso y cagón.
***
En un bosque habitan varios tipos de conejos. Están los conejos dóciles y los conejos chúcaros, las liebre veloces y las vizcachas mañosas. También las que habitan en la llanura y las montañeras, las de pelaje frondoso y refinado y las de patas cortas y sin pelo, las aventureras y los temerosos, los transparentes y las confundidas. En fin, hay conejos para todos los gustos, de múltiples colores y sabores, hasta para el cazador más exigente.
Un cazador entrenado, - no digo que yo lo sea pero algo he aprendido con los años -, huele, olfatea, percibe las posibles trampas a las que está expuesto. Cuando el cazador intuye que el conejo lo quiere llevar por un terreno irregular y desconocido es porque algo trama, entonces debe sospechar que este conejo pertenece a la especie de la Vizcacha Mañosa.
Esta familia de conejos es especialista en conducir al cazador a las pantanosas y temibles arenas movedizas. Cuando este pisa la trampa, la vizcacha, a la distancia, sonríe mañosamente porque sabe que ha conseguido su objetivo. Y acá ya no importa lo que el cazador haga o deshaga, no interesa lo que hable o lo que calle, el floro y el cortejo son inservibles, inútiles, porque aun cuando este permanezca inmóvil, callado, paralizado y sin mover un dedo, sigue estando a merced del conejo y sabe que inevitablemente se seguirá hundiendo.
La S.A.M. (Situación Arena Movediza) es un escenario complejo porque el cazador depende de la presa. (En estos casos como la presa se reconoce deseable, la moviliza únicamente el ego y el afán de poder) Por lo tanto cuando aparezcan estos indicadores, señoras y señores lectores, huyan, corran, den media vuelta y desaparezcan, digan no gracias, paso. Aún cuando se les haga agua la boca y quieran sacarse el clavo es mejor buscar una salida cobarde y renunciar al conejo que enfrentarse a la Vizcacha Mañosa.
***
En los seis días transcurridos se me bajaron las pilas considerablemente. Estar templado es también un tipo de intoxicación. Si te expones a algo compulsivamente es normal terminar saturado o en una sobredosis. La desintoxicación jode un rato pero igual pasa.
Esa mañana me encontraba frente a la pantalla volviendo a leer el mensaje y viendo qué responderle cuando de pronto el conejo se conectó al MSN, esperé dos segundos y me habló. Si tuviera un detector extrasensorial diría que estaba ansiosa.
- Hola alfree !, te acabo de mandar un mailsito.
- Hola XXXX, si lo acabo de ver justo te lo iba a responder
- ¿Cómo estás?
- Bien y ¿tú?
- Bien tmb, ¿que tal tus exámenes para Bombero?
***
Seis meses atrás me saqué del zapato una piedra que tenía incrustada hace tiempo; entrar a los Bomberos. La idea daba vueltas por mi cabeza a raíz de un problema de salud que tuve cuando cumplí 30. Por diversas razones fui postergando el plan. Finalmente en marzo ingresé como postulante a B-28 y desde entonces y hasta hoy he cumplido con todas las exigencias de la compañía. He asistido a las citaciones obligatorias tres veces por semana, a las extraordinarias y a las dos guardias nocturnas semanales.
He realizado – además de participar en los cursos y de los entrenamientos físicos - todo tipo de trabajos de mantenimiento, incluyendo lavar waters, sacar la basura, limpiar las máquinas, trapear el cuartel y cuantas cosas se le puede pedir al que vendría a ser un perro en el argot militar, al novato, al aprendiz o al 'rookie', como me decía ella.
Me han sacado la mierda, he salido destruido, cansado y apestoso, con cada cutícula de cada uña de cada uno de mis dedos enterrada en mugre la gran mayoría de las veces y a mucha honra puedo decir que he sobrevivido contra todo pronóstico a ese tipo de disciplina semicastrense y voluntaria (porque ni mis amigos ni mi familia me daban más de una semana ahí)
El fin de semana anterior, (el de la desaparición de la chica), era el evento más esperado de mi corta carrera bomberil. Iba a rendir (junto a los postulantes de otras compañias) los exámenes para pasar a ser Bombero Alumno. Este consistía de tres pruebas: psicológica, médica y física, una cada día, por lo que le había dejado entrever a la flaca que el fin de semana iba a estar exclusivamente dedicado a eso.
Les cuento esto para que sepan por qué no hicimos planes con anterioridad. El examen se convirtió en su coartada perfecta.
***
- Muy bien, supongo. Ahora si todo sale bien solo falta esperar la resolución y que me manden en unos meses al curso básico para Bombero Profesional.
- Que bueno Alfre !, me alegro por ti.
- Gracias, oye te llamé el sábado.
- Ah siii? No te creoooo, no tengo ninguna llamada tuya, pucha parece que mi Blackberry no guarda alertas, siempre me pasa lo mismo.
Detengámonos un instante en este punto. ¿Después de estar ocho días pegados como chicles, no es raro que no me llamé al menos para desearme suerte en el examen sabiendo lo importante que era para mí, aún cuando por cosas menos trascendentes mostraba más interés?. La llamada que no entró ¿no es floro?, ¿ustedes qué creen?, sopesemos el resto.
- Yo me fui el viernes al cine con mi prima, el sábado me fui al evento de Red Bull en el centro y en la noche al tono, un juergooooon pésimo !!! como nunca !! me metí una bombaza re-divertida, me he cagado de risa, no sabes.
Y al toque puso el parche.
- Pero con mis amigas ah, es más, nos quedamos todas a dormir donde Luciana.
Detengámonos otra vez. ¿No que la flaca no chupaba ni juergueaba? ¿No que le gustaban los planes sencillos y odiaba eso de parar donde revienta el cuete? ¿No que le molestaban los lugares bulliciosos y llenos de gente?
Ya, claro, podría ser un caso aislado, la excepción que confirma la regla, … (o Not! como dirían Dana Carvey y Mike Myers en Waynes World).
Luego vino un apurado intercambio de información en el que hizo hincapié de lo full que andaba en la chamba, que estaba en plena transición y que tenía casi encima su viaje a Canadá. También me pidió sus discos de vuelta (para meter las canciones en su nuevo iPod) y sin dejar ninguna ventana abierta se despidió a la velocidad de una centella.
- Bueno Alfre te dejo que tengo miiiiil cosas que hacer, te mando un beso, byeeeeee.
Oe ¿qué? Anda pues mamita, haz tus cosas, ponte a ver True Blood también si quieres ah, que yo tengo que postear.
Si pues, soy picón, lo reconozco y si ella no me está choteando yo soy Superman.
(Emilio, mi socio en un proyecto nuevo, dice que las personas que tienen déficit de atención, como yo, tendemos a percibir equivocadamente los mensajes no verbales de los demás. Al creer que la respuesta no se ajusta a la requerida generamos una distorsión en el canal de forma desproporcionada, aún cuando el emisor tenga la intencionalidad sospechada el mensaje no deja de ser una mera suposición.)
Colgué el Blind Date con bronca. Sabía que ella no quería que lo publique y que le iba a molestar. Pero la verdad es que no había escrito nada y no tenía ni idea de cuál sería el siguiente post. A mí me gusta compartir las cosas a las que les pongo pasión, no importa el formato ni el tema, y ahí estaba el texto en el escritorio, calientito, limpio, listo para ser expuesto. Piña pues, por eso escribo aquí. Guerra avisada no mata gente.
Además también pienso que el arte no debe dar concesiones. Sentí la libertad de volver a hacer lo que me da la gana. Y ella no tenía por qué quejarse, el Blind Date la dejaba bien parada.
***
Unas horas después de hacer clic en el botón de publicaciones del blog la ví conectarse nuevamente al MSN.
- Aaaaaahh, ya lo viiiiiiiii !
- Pucha , sorry pero en verdad me parece que ha quedado bien paja (ella misma me decía que le encantaba), merecía ser publicado, qué te puedo decir.
- Tú sabías perfectamente que prefería que no lo hicieras, te lo dije varias veces, ya fue ya, igual es mi culpa por aceptar una cita a ciegas con el Busco Novia.
No le respondí. No necesité el detector extrasensorial para darme cuenta que estaba un poco histérica. Al rato los dos nos desconectamos.
No guardo una sensación exacta de ese momento ni de todo lo que pasó antes, los días que estuvimos juntos ahora parecen tan lejanos que ni siquiera me acuerdo del lunar de su boca ni del sabor de sus besos.
Es raro también que desde entonces y hasta hoy no haya vuelto a oír The Helio Sequence.
Una semana después recogió sus discos. Nunca me trajo la raqueta y tampoco fue conmigo al matrimonio. Creo que ha quedado pendiente una conversación, aunque tengo la corazonada que ella no hubiera sido del todo sincera, como si tuviese una especie de bloqueo que le impidiese mostrarse verdadera, transparente, vulnerable.
Hace poco nos encontramos de casualidad en la 73, nos saludamos amistosamente y aun cuando la sigo viendo conectada al FB y al MSN no hemos vuelto a intercambiar palabras.
***
- ¿Pervert, qué opinas de todo esto?
- A ver, Rusca, creo que acá ha habido una anomalía, un extraño caso que no pudimos prever.
- ¿A sí? a ver, habla.
- Mira, aparentemente estabas frente a un conejo interesante, apetecible, atractivo. Después de la primera cita hasta podríamos pensar que era un Conejo en Bandeja.
- Yo creo que más bien era una Vizcacha Mañosa.
- Las Vizcachas Mañosas normalmente se alucinan riquísimas y son bastante frívolas, creo que ella iba más por el lado romántico, sensible, de las que buscan que la alucines cool, interesante, tranqui ¿manyas?
- Manyo.
- Si hubiera sido un Conejo en Bandeja probablemente se habría enamorado y estaría contigo ahorita. Más podría ser un Conejo Camaleón. Estos buscan mimetizarse con uno para que los quieras rápido, se esmeran por lucir perfectos, parecen ser hechos a tu medida. Pero como su naturaleza es diferente tarde o temprano terminan colapsando.
- ¿Las coincidencias y las cosas en común eran floro entonces?
- Seguramente.
- Bueno ¿y qué buscaba siendo un Conejo Camaleón?
- Amor, una relación seria, alguien que la quiera, cariño, compañía, protección, etcétera. Tal vez en un primer momento fue un Conejo Camaleón, pero después ya no. Usó eso para acercarse pero ahora estoy casi seguro que ella busca más a un CEO, a un Gerente General, o al menos a un MBA y no a un escritor medio pituco y medio bohemio, bombero, aventurero y que no sabe comer hamburguesas.
- Ja,ja,ja, puede ser ¿y si no es un Conejo en Bandeja ni una Vizcacha Mañosa y tampoco un Conejo Camaleón, entonces qué tipo de conejo es?
- Es que la flaca nunca ha sido un conejo pues Rusca, al contrario, justo ese es el punto, ella ha sido siempre un cazador disfrazado de conejo.
- ¡Chucha, me han cazado!
- Así es loco, esta vez te tocó ser el conejo. La verdad es que a mí tampoco se me hubiera ocurrido, pero ya vez, todo puede pasar en esta vida. Mejor te lo tomas deportivamente y te vas olvidando, porque este partido ya no lo vas a voltear.
Creo que Pervert no sabe nada de conejos - bien convencido que estaba al comienzo - fácil la vida de casado le ha quitado el expertise. Aunque reconozco que su discurso tiene lógica. De repente la teoría es su fuerte y no tanto la práctica. En fin, supongo que hasta al mejor cazador se le escapa la paloma. O el conejo. Y como diría Gonzalo, de mejores combis me han bajado.
- Oe Rusca, pero igual ven a visitarme pues, el clima esta buenazo y Toronto te va a encantar!
- Ya pes Pervert, déjame pensarlo.
- Además, mi flaca tiene una amiga que te quiero presentar, es justo tu tipo, está bien rica, le gusta el cine y es de puta madre, en serio loco, te va a gustar, vas a ver.
- …
- ¿Rusca?, ¿estás ahí?
F I N
Las mujeres no caen del cielo (III)
Hay detalles precisos en el recuerdo del primer amor que quedan registrados para siempre en la memoria y marcan la referencia o la pauta de los posteriores. Son impresiones recurrentes de un modelo obsoleto. El amor es, tal vez, el condicionamiento adquirido más conflictivo y menos dichoso porque nos hace desear eso que ya no existe y que nunca más volverá a existir.
La ilusión por recuperar el amor perdido es la fe del Cazador de Conejos. A un nivel profundo, inconsciente, el cazador, como Ahab en su persistentes correrías por saldar cuentas con Moby Dick, es un obsesivo -a veces desorientado, a veces encaminado- que busca hallar y perpetuar el goce perfecto experimentado en esa primera vez.
Vamos que esto no es floro, es el 'insight' que se me ocurre en estos momentos para comprender por qué a los 34 sigo soltero. Y creo que por ahí va la cosa. Si tendemos una línea para mostrar la capacidad de las personas de empatar con otras, un extremo estaría sujetado por la mediocridad y el otro por la perfección. La mayoría de las personas caminan, se conocen y se acomodan según sus necesidades dentro de este rango y algunas otras, como yo, permanecemos enquistadas en uno de sus extremos.
***
El primer beso concéntrico fue bajo el Puente de los Suspiros un día después del Blind Date. Esa noche la tranquilidad nos llevó a su antojo por las calles de Barranco. Sin intoxicaciones, sin nerviosismos. Éramos dos peregrinos conociéndose, caminando al azar por la misma vereda, esperando robarle al destino algunas señales inequívocas de sincronías y de certezas.
No me gustan las discotecas ni los lugares bulliciosos. Antes tal vez, pero ya no. Tampoco me gusta tomar mucho. Prefiero un plan tranqui, como este, algo sencillo, me decía a medida que volvíamos del mirador. Yo quiero eso, pensaba mientras le seguía los pasos. Después nos sentamos y permanecimos un rato en silencio.
Los besos sobrios, al menos las primeras veces, saben un poco raro. Son como más reales, y también más tiernos.
Después de esa noche nos acercamos mucho. La comunicación era diaria. La intensidad del contacto aumentó y había un esmero de ambos por no dar espacio a las dudas, por ser lo más transparentes posibles.
Desde la esquina opuesta del continente, evaluando como un entrenador la performance del juego, Pervert monitoreaba la cacería.
- Rusca, le has encantado, la flaca está emocionadísima, ayer me preguntó si me habías contado algo y me hice el loco. Me dijo que tienen hartas cosas en común y que le gustas un huevo, bien ahí chochera, buen inicio. Mantenme al tanto.
No solo recibí ese feedback, por amigas en común también supe que hablaba de mí y que estaba contenta. Eso me dio la seguridad para sacar el entusiasmo sin preocuparme que este fuera solo de mi lado.
Fuimos envolviéndonos, enviciándonos, aún sin conocernos realmente, como quien quiere depositar rápidamente sus anhelos y sus expectativas en un molde preconcebido, sin reparar si ese molde tiene la capacidad de contenerlos.
- Rusca, no quiero ser aguafiestas pero la chica ha aparecido de la nada, tú no has movido ni un dedo, y en un segundo ya son el uno para el otro, Estas cosas, así como empiezan rápido, también terminan rápido. Ten cuidado nomás te digo.
Sí pues, la chica había caído del cielo. Gonzalo tenía razón, pero confiaba en el buen olfato de Pervert, que estaba convencidísimo de que ella era LA chica. Y mis ganas de consolidar una relación antes de los 34 habían propiciado el querer zanjar el tema de una vez por todas. Con tantas señales, yo enganchado y ella evidentemente afanada, ¿por qué no? Total, Si la piscina tiene agua solo hace falta lanzarse.
- Ayer le hablé de ti a una amiga que te conoce.
- ¿A sí? ¿Y qué te dijo?
- Que eres un chico lindo.
- A ya, más le vale.
- Y le enseñe el cuento que me escribiste, es que me encanta, no puedo dejar de leerlo.
- ¿Entonces por qué no quieres que lo publique?
- No sé, prefiero que sea nuestro, me da como roche creo, pero si tanto quieres publicarlo, hazlo, es tu blog.
- Bueno, ya veremos ¿qué opina tu amiga?
- Dice que ando enamorada del amor.
Esta última línea podría haber sido una advertencia de que ambos cojeábamos del mismo pie. Un clic neurótico. Pero también dicen que siempre hay un roto para un descosido.
Los ocho siguientes días corrieron como una bola de nieve.
Ella se convirtió – después de confesarse gran lectora de cualquier tipo de literatura – en una analista del Busco Novia. Además, cuando devoró mi libro no tardo en encontrar señales premonitorias.
Había tanto afán por confirmar que éramos el uno para el otro que le recomendé una página web: www.grupovenus.com, (para los que creen en estas cosas, el site podría ser una suerte de Infocorp de las relaciones). Inmediatamente después llegaron a mi inbox tres informes astrológicos que nunca abrí.
Con Claudia, mi ex, no solo hicimos al inicio de la relación una carta de compatibilidad de pareja, acudimos incluso donde un cosmobiólogo que después de armar el mapa astral, cotejar la cuadratura de los planetas y trazar las conjunciones estelares, puso cara de infortunio y sin ningún tipo de misericordia nos condenó, ahí mismo, al desastre inminente y a los abismos insondables del fracaso. Casi le pego por desatinado y faltoso. Lamentablemente el tiempo le daría la razón.
Hicimos planes para 28, quedamos en ir a un concierto de Daniel F y ella empezó a tantear mi regalo de cumpleaños. La verdad es que yo estaba afanadaso, me vacilaba como prospecto, la veía, además de bonita y con buen cuerpo, (tenía un cierto aire a Claudia), comprensiva, detallosa, tolerante, centrada. Tal vez ya demasiado perfecta.
La invité a un matrimonio, le encargué una raqueta para un viaje que tenía previsto y además me soplé horas de esa cosa insufrible llamada “True Blood” que resultó ser su serie favorita. Yo no sé cómo HBO ha financiado ese adefesio, y eso que me vacilan las historias de vampiros, pero en fin, ella es fan de Soockie, ni modo.
El asunto es que interpreté a cabalidad mi papel de galán, me comporté como todo un caballero y colaboré ampliamente con una fuerte dosis de interés.
Pero al noveno día, inexplicablemente, el conejo desapareció.
***
- Carajo Rusca, te dije que no espantarás al conejo.
- Puta Pervert, te juro que no sé qué pasó. Supuestamente todo estaba bien y de pronto dejó de conectarse, y cuando le mandé una alerta no me la devolvió nunca.
- Ya, ¿y por qué no la llamaste de nuevo?
- Porque yo no llamo dos veces pues, eso no va conmigo. Creo que la flaca se ha asustado y ha metido freno de mano.
- ¿Desde cuándo no sabes nada de ella?
- Desde el jueves en la noche, cuando la dejé en su casa.
- ¿Y cómo estuvo esa salida?
- Supongo que bien, como siempre, fuimos al cumpleaños de uno de mis socios y después a comer una hamburguesa al Chilis
- Puta Rusca, tú eres un chancho comiendo hamburguesas, ahí está pues, ya la cagaste.
- Ja,ja,ja no jodas oe, además se despidió feliz de la vida con una rosa que le regalé
- ¿Le compraste rosas?, ¿Tú?
- No, me la robé de un florero.
- Ya me parecía raro. Bueno, menos mal. Mira, fácil no ha recibido la alerta y como es fin de semana no ha ido a chambear y no tiene una computadora a la mano.
- Loco, la flaca para pegada a su Blackberry
- Bueno, bueno, a ver déjame pensar. El ex no es ni cagando, ella me ha confirmado que ese tema está totalmente cerrado. Por ahí no va la cosa. Y no creo que exista otro huevón. Mira, no hagas nada, debe haber querido darse un respiro, salir con sus amigas, juerguear, etc, Estamos domingo, tú tranquilo nomás, no la llames, deja que pasen unos días y que ella te busque.
- Ya compadre, ta bien, pero juergueado no creo ah, ella no es de esas cosas.
***
Efectivamente, el miércoles, seis días después de andar desaparecida, me envió un correo.
(continuará)
A ver queridos lectores, su opinión es importante para mi. ¿Estaba con su ex?, ¿Quería deshacerse de mí?, ¿Se estaba haciendo la interesante?, ¿La cagué con la hamburguesa?... ¿Qué creen ustedes?
La ilusión por recuperar el amor perdido es la fe del Cazador de Conejos. A un nivel profundo, inconsciente, el cazador, como Ahab en su persistentes correrías por saldar cuentas con Moby Dick, es un obsesivo -a veces desorientado, a veces encaminado- que busca hallar y perpetuar el goce perfecto experimentado en esa primera vez.
Vamos que esto no es floro, es el 'insight' que se me ocurre en estos momentos para comprender por qué a los 34 sigo soltero. Y creo que por ahí va la cosa. Si tendemos una línea para mostrar la capacidad de las personas de empatar con otras, un extremo estaría sujetado por la mediocridad y el otro por la perfección. La mayoría de las personas caminan, se conocen y se acomodan según sus necesidades dentro de este rango y algunas otras, como yo, permanecemos enquistadas en uno de sus extremos.
***
El primer beso concéntrico fue bajo el Puente de los Suspiros un día después del Blind Date. Esa noche la tranquilidad nos llevó a su antojo por las calles de Barranco. Sin intoxicaciones, sin nerviosismos. Éramos dos peregrinos conociéndose, caminando al azar por la misma vereda, esperando robarle al destino algunas señales inequívocas de sincronías y de certezas.
No me gustan las discotecas ni los lugares bulliciosos. Antes tal vez, pero ya no. Tampoco me gusta tomar mucho. Prefiero un plan tranqui, como este, algo sencillo, me decía a medida que volvíamos del mirador. Yo quiero eso, pensaba mientras le seguía los pasos. Después nos sentamos y permanecimos un rato en silencio.
Los besos sobrios, al menos las primeras veces, saben un poco raro. Son como más reales, y también más tiernos.
Después de esa noche nos acercamos mucho. La comunicación era diaria. La intensidad del contacto aumentó y había un esmero de ambos por no dar espacio a las dudas, por ser lo más transparentes posibles.
Desde la esquina opuesta del continente, evaluando como un entrenador la performance del juego, Pervert monitoreaba la cacería.
- Rusca, le has encantado, la flaca está emocionadísima, ayer me preguntó si me habías contado algo y me hice el loco. Me dijo que tienen hartas cosas en común y que le gustas un huevo, bien ahí chochera, buen inicio. Mantenme al tanto.
No solo recibí ese feedback, por amigas en común también supe que hablaba de mí y que estaba contenta. Eso me dio la seguridad para sacar el entusiasmo sin preocuparme que este fuera solo de mi lado.
Fuimos envolviéndonos, enviciándonos, aún sin conocernos realmente, como quien quiere depositar rápidamente sus anhelos y sus expectativas en un molde preconcebido, sin reparar si ese molde tiene la capacidad de contenerlos.
- Rusca, no quiero ser aguafiestas pero la chica ha aparecido de la nada, tú no has movido ni un dedo, y en un segundo ya son el uno para el otro, Estas cosas, así como empiezan rápido, también terminan rápido. Ten cuidado nomás te digo.
Sí pues, la chica había caído del cielo. Gonzalo tenía razón, pero confiaba en el buen olfato de Pervert, que estaba convencidísimo de que ella era LA chica. Y mis ganas de consolidar una relación antes de los 34 habían propiciado el querer zanjar el tema de una vez por todas. Con tantas señales, yo enganchado y ella evidentemente afanada, ¿por qué no? Total, Si la piscina tiene agua solo hace falta lanzarse.
- Ayer le hablé de ti a una amiga que te conoce.
- ¿A sí? ¿Y qué te dijo?
- Que eres un chico lindo.
- A ya, más le vale.
- Y le enseñe el cuento que me escribiste, es que me encanta, no puedo dejar de leerlo.
- ¿Entonces por qué no quieres que lo publique?
- No sé, prefiero que sea nuestro, me da como roche creo, pero si tanto quieres publicarlo, hazlo, es tu blog.
- Bueno, ya veremos ¿qué opina tu amiga?
- Dice que ando enamorada del amor.
Esta última línea podría haber sido una advertencia de que ambos cojeábamos del mismo pie. Un clic neurótico. Pero también dicen que siempre hay un roto para un descosido.
Los ocho siguientes días corrieron como una bola de nieve.
Ella se convirtió – después de confesarse gran lectora de cualquier tipo de literatura – en una analista del Busco Novia. Además, cuando devoró mi libro no tardo en encontrar señales premonitorias.
Había tanto afán por confirmar que éramos el uno para el otro que le recomendé una página web: www.grupovenus.com, (para los que creen en estas cosas, el site podría ser una suerte de Infocorp de las relaciones). Inmediatamente después llegaron a mi inbox tres informes astrológicos que nunca abrí.
Con Claudia, mi ex, no solo hicimos al inicio de la relación una carta de compatibilidad de pareja, acudimos incluso donde un cosmobiólogo que después de armar el mapa astral, cotejar la cuadratura de los planetas y trazar las conjunciones estelares, puso cara de infortunio y sin ningún tipo de misericordia nos condenó, ahí mismo, al desastre inminente y a los abismos insondables del fracaso. Casi le pego por desatinado y faltoso. Lamentablemente el tiempo le daría la razón.
Hicimos planes para 28, quedamos en ir a un concierto de Daniel F y ella empezó a tantear mi regalo de cumpleaños. La verdad es que yo estaba afanadaso, me vacilaba como prospecto, la veía, además de bonita y con buen cuerpo, (tenía un cierto aire a Claudia), comprensiva, detallosa, tolerante, centrada. Tal vez ya demasiado perfecta.
La invité a un matrimonio, le encargué una raqueta para un viaje que tenía previsto y además me soplé horas de esa cosa insufrible llamada “True Blood” que resultó ser su serie favorita. Yo no sé cómo HBO ha financiado ese adefesio, y eso que me vacilan las historias de vampiros, pero en fin, ella es fan de Soockie, ni modo.
El asunto es que interpreté a cabalidad mi papel de galán, me comporté como todo un caballero y colaboré ampliamente con una fuerte dosis de interés.
Pero al noveno día, inexplicablemente, el conejo desapareció.
***
- Carajo Rusca, te dije que no espantarás al conejo.
- Puta Pervert, te juro que no sé qué pasó. Supuestamente todo estaba bien y de pronto dejó de conectarse, y cuando le mandé una alerta no me la devolvió nunca.
- Ya, ¿y por qué no la llamaste de nuevo?
- Porque yo no llamo dos veces pues, eso no va conmigo. Creo que la flaca se ha asustado y ha metido freno de mano.
- ¿Desde cuándo no sabes nada de ella?
- Desde el jueves en la noche, cuando la dejé en su casa.
- ¿Y cómo estuvo esa salida?
- Supongo que bien, como siempre, fuimos al cumpleaños de uno de mis socios y después a comer una hamburguesa al Chilis
- Puta Rusca, tú eres un chancho comiendo hamburguesas, ahí está pues, ya la cagaste.
- Ja,ja,ja no jodas oe, además se despidió feliz de la vida con una rosa que le regalé
- ¿Le compraste rosas?, ¿Tú?
- No, me la robé de un florero.
- Ya me parecía raro. Bueno, menos mal. Mira, fácil no ha recibido la alerta y como es fin de semana no ha ido a chambear y no tiene una computadora a la mano.
- Loco, la flaca para pegada a su Blackberry
- Bueno, bueno, a ver déjame pensar. El ex no es ni cagando, ella me ha confirmado que ese tema está totalmente cerrado. Por ahí no va la cosa. Y no creo que exista otro huevón. Mira, no hagas nada, debe haber querido darse un respiro, salir con sus amigas, juerguear, etc, Estamos domingo, tú tranquilo nomás, no la llames, deja que pasen unos días y que ella te busque.
- Ya compadre, ta bien, pero juergueado no creo ah, ella no es de esas cosas.
***
Efectivamente, el miércoles, seis días después de andar desaparecida, me envió un correo.
(continuará)
A ver queridos lectores, su opinión es importante para mi. ¿Estaba con su ex?, ¿Quería deshacerse de mí?, ¿Se estaba haciendo la interesante?, ¿La cagué con la hamburguesa?... ¿Qué creen ustedes?
Las mujeres no caen del cielo (II)
La chica del Blind Date apareció en el cielo como una centella. Brilló y movió los mecanismos adecuados para desatar una pequeña tormenta y alimentar la caja de ilusiones que está acordonada a mi cabeza. Como idea lucía igual de buena que físicamente. Lo que no encajaba muy bien, y que en los últimos tiempos ha sido una constante en mi vida amorosa, es que en unos meses se irá a Canadá a hacer una maestría.
El asunto empezó cuando un pataza mío me llamó desde Toronto para informarme del hallazgo.
- ¡Rusca, te va a encantar!, ya le hablé de ti y son el uno para el otro, en serio, además hace un mes terminó con su enamorado, o sea que está con las defensas bajas. Agrégala al Facebook y háblale en una, loco, en una.
Seguí sus instrucciones, después de todo, Pervert ostenta entre nuestros patas el título honorario de maestro retirado en las artes de la seducción. Él ha estudiado y clasificado numerosas técnicas afines, entre ellas las famosas Digitales - de probada eficacia - y las Digitales con mordida de nuca y apretada de cintura, que son una variante de las primeras pero con resultados más interesantes aún.
En fin, Pervert vive desde hace años allá con su esposa canadiense y no se bien como conoció a esta chica. Pero algo me hace sospechar que sus intenciones no eran del todo desinteresadas.
- Además, yo le he dicho que tú manejas tus negocios a control remoto y que como las huevas te vienes a vivir acá.
Pervert pendejo. Como si yo fuera a tropezar dos veces con la misma piedra. Me lanza una carnada apetecible para pescarme vulnerable, a sabiendas de mi debilidad por la adrenalina, los viajes largos y los romances idílicos. ¿Qué pretende?, ¿que me vaya a hacerle compañía en ese frío espantoso que tan bien conozco?, no pues, paso, gracias tío, pero ya estoy curado (o al menos eso creo).
- Ya huevón no jodas, por lo menos conócela, pero eso sí, pórtate bien, que es una chica linda, un buen prospecto, no apures las cosas, tómatelo con calma y sobre todo, acuérdate Rusca, y esto es muy importante, por ningún motivo revientes al conejo.
La teoría del Cazador de Conejos (a la que le dedicaré un tratamiento exhaustivo posteriormente) dice que si lo que el cazador busca es comerse a su presa debe tener en cuenta dos condiciones propias de esta: 1. fragilidad y 2. rapidez.
Un disparo apurado, a quemarropa, puede o bien reventarlo y arruinar la mayor parte de la carne o ahuyentarlo despavoridamente. El juego es complicado, cada conejo es incierto, pero el arte de la cacería radica en saber identificar el momento apropiado para jalar el gatillo, esperar el instante perfecto en que el conejo está relajado, distraído, confiado. Ahí es cuando el cazador, agazapado, centinela, diestro, percute el arma, anula la distancia magistralmente y consagra su arte.
Ahora, también existe otro tipo de conejos (y esto lo saqué de "Two and a Half men" y en vez de conejo era venado), que es el que te quita la escopeta, se dispara, se sube al techo de tu carro y se amarra a la parrilla. A ese tipo de conejo poco frencuente, que llamaremos Conejo en Bandeja, es difícil no comérselo, no requiere mayor pericia por parte del cazador y es ideal cuando la jornada ha sido infructuosa o hay escasez. Pero ese ya es el extremo opuesto de la teoría y no creo que sea el caso.
Superando este pequeño paréntesis teórico prosigo con el relato de la chica del Blind Date. Después de aceptarme en el Facebook esperé un par de prudenciales días para soltar el primer ¨hola¨. Hacerlo fue abrir la compuerta principal de una cámara presurizada. Durante cuatro días el flujo de tururuns del MSN fue incansable, aparentemente la chica estaba bien interesada y me enganché apenas me envío "Tha Captive mind", canción de The Helio Sequence, grupo que hasta entonces era desconocido para mi y que ahora me resulta imprescindible. (digamos que ese, además del post anterior, fue el mejor legado que me dejó)
Yo le pasé "All your sisters" de Mazzy Star que, tal cual sus palabras, era exactamente el tipo de música que le gustaba. Musicalmente hubo clic total.
Acordamos una cita. Un Blind Date. Aunque, hoy por hoy, con toda la tecnología, hablar de una verdadera cita a ciegas es pedirle peras al olmo. Bien escaneados que nos teníamos. Pero al menos hagámosla tipo una película, - ¿que dices?
- Ya, ¿que propones?
- Al atardecer en el Samoa de la Herradura
- ¿Qué es eso?
- Un club legendario que debe estar en ruinas, pero tienes que llegar en un Cadillac convertible del 41, con el pelo al viento como Ingrid Bergman en Notorious.
- Mmm, tengo unos anteojos de sol vintage, un pañuelo rojo de mi abuela y mi carro tiene unos arañones bien rangers, ¿funciona?
- ¿Tiene sunroof?
- Nop.
- No se, ah...
- Tranquilo pues Cary Grant.
No prosperó esa idea. Finalmente, y después de barajar varias opciones, acordamos el encuentro para la noche siguiente en el Regatas.
El escenario era ideal por varios motivos: seguro, tranquilo, y fácil de escapar. Llegamos puntuales, ambos nos estacionamos a la misma vez. Hicimos contacto visual e inmediatamente nos sentimos cómodos.
La chica estaba linda, tenia el pelo oscuro y ese lunar gracioso en la mitad de la boca. A diferencia de la última chica con la que salí, esta era efusiva y conversadora. Digamos que tuvo la posesión del balón durante la mayor parte del partido, y no me molestaba. Me divertía oírla. Felizmente comimos rápido porque las chelas se me subieron al toque y si no me hubiera propuesto ir a caminar por el malecón habría empezado a lanzar incoherencias.
A pesar de estar esos días con una infección en los ojos que me impedía usar mis lentes de contacto habituales, - y que ahora que lo pienso se asocia extrañamente a la idea de una cita a ciegas – durante las cuatro horas que estuvimos juntos el malestar paso inadvertido. Fue rara la sensación de estar usando anteojos en ese momento. Como si en lo agradable del paseo en el que saltaron innumerables gustos en común y coincidencias prometedoras debiera leer entre líneas algún mensaje oculto y sospechoso.
No tengo dudas de que ambos nos gustamos físicamente y estábamos con las pilas bien puestas para rodar un Blockbuster. No fue amor a primera vista ni tampoco era que la química borboteara descontroladamente, esas cosas uno las reconoce en el acto, pero no importaba porque igual había ganas, estábamos evidentemente afanados y no teníamos nada que perder.
La cita a ciegas había coronado exitosamente varias horas de chateo. Se pintó como un buen inicio y propició la partida de una cacería atolondrada que duraría apenas dos semanas.
(Continuará)
Les dejo el primer cortometraje que dirigí y escribí hace ya como 10 años. Hace poco me di con la sorpresa - y me sentí halagado también, debo reconocerlo - que había sido pirateado por los alumnos de una Universidad de Huancayo (el remake está en YouTube con el mismo título). El de ellos supera al mío largamente en visitas pero a ver si les vacila y les hacemos un poco de competencia
El asunto empezó cuando un pataza mío me llamó desde Toronto para informarme del hallazgo.
- ¡Rusca, te va a encantar!, ya le hablé de ti y son el uno para el otro, en serio, además hace un mes terminó con su enamorado, o sea que está con las defensas bajas. Agrégala al Facebook y háblale en una, loco, en una.
Seguí sus instrucciones, después de todo, Pervert ostenta entre nuestros patas el título honorario de maestro retirado en las artes de la seducción. Él ha estudiado y clasificado numerosas técnicas afines, entre ellas las famosas Digitales - de probada eficacia - y las Digitales con mordida de nuca y apretada de cintura, que son una variante de las primeras pero con resultados más interesantes aún.
En fin, Pervert vive desde hace años allá con su esposa canadiense y no se bien como conoció a esta chica. Pero algo me hace sospechar que sus intenciones no eran del todo desinteresadas.
- Además, yo le he dicho que tú manejas tus negocios a control remoto y que como las huevas te vienes a vivir acá.
Pervert pendejo. Como si yo fuera a tropezar dos veces con la misma piedra. Me lanza una carnada apetecible para pescarme vulnerable, a sabiendas de mi debilidad por la adrenalina, los viajes largos y los romances idílicos. ¿Qué pretende?, ¿que me vaya a hacerle compañía en ese frío espantoso que tan bien conozco?, no pues, paso, gracias tío, pero ya estoy curado (o al menos eso creo).
- Ya huevón no jodas, por lo menos conócela, pero eso sí, pórtate bien, que es una chica linda, un buen prospecto, no apures las cosas, tómatelo con calma y sobre todo, acuérdate Rusca, y esto es muy importante, por ningún motivo revientes al conejo.
La teoría del Cazador de Conejos (a la que le dedicaré un tratamiento exhaustivo posteriormente) dice que si lo que el cazador busca es comerse a su presa debe tener en cuenta dos condiciones propias de esta: 1. fragilidad y 2. rapidez.
Un disparo apurado, a quemarropa, puede o bien reventarlo y arruinar la mayor parte de la carne o ahuyentarlo despavoridamente. El juego es complicado, cada conejo es incierto, pero el arte de la cacería radica en saber identificar el momento apropiado para jalar el gatillo, esperar el instante perfecto en que el conejo está relajado, distraído, confiado. Ahí es cuando el cazador, agazapado, centinela, diestro, percute el arma, anula la distancia magistralmente y consagra su arte.
Ahora, también existe otro tipo de conejos (y esto lo saqué de "Two and a Half men" y en vez de conejo era venado), que es el que te quita la escopeta, se dispara, se sube al techo de tu carro y se amarra a la parrilla. A ese tipo de conejo poco frencuente, que llamaremos Conejo en Bandeja, es difícil no comérselo, no requiere mayor pericia por parte del cazador y es ideal cuando la jornada ha sido infructuosa o hay escasez. Pero ese ya es el extremo opuesto de la teoría y no creo que sea el caso.
Superando este pequeño paréntesis teórico prosigo con el relato de la chica del Blind Date. Después de aceptarme en el Facebook esperé un par de prudenciales días para soltar el primer ¨hola¨. Hacerlo fue abrir la compuerta principal de una cámara presurizada. Durante cuatro días el flujo de tururuns del MSN fue incansable, aparentemente la chica estaba bien interesada y me enganché apenas me envío "Tha Captive mind", canción de The Helio Sequence, grupo que hasta entonces era desconocido para mi y que ahora me resulta imprescindible. (digamos que ese, además del post anterior, fue el mejor legado que me dejó)
Yo le pasé "All your sisters" de Mazzy Star que, tal cual sus palabras, era exactamente el tipo de música que le gustaba. Musicalmente hubo clic total.
Acordamos una cita. Un Blind Date. Aunque, hoy por hoy, con toda la tecnología, hablar de una verdadera cita a ciegas es pedirle peras al olmo. Bien escaneados que nos teníamos. Pero al menos hagámosla tipo una película, - ¿que dices?
- Ya, ¿que propones?
- Al atardecer en el Samoa de la Herradura
- ¿Qué es eso?
- Un club legendario que debe estar en ruinas, pero tienes que llegar en un Cadillac convertible del 41, con el pelo al viento como Ingrid Bergman en Notorious.
- Mmm, tengo unos anteojos de sol vintage, un pañuelo rojo de mi abuela y mi carro tiene unos arañones bien rangers, ¿funciona?
- ¿Tiene sunroof?
- Nop.
- No se, ah...
- Tranquilo pues Cary Grant.
No prosperó esa idea. Finalmente, y después de barajar varias opciones, acordamos el encuentro para la noche siguiente en el Regatas.
El escenario era ideal por varios motivos: seguro, tranquilo, y fácil de escapar. Llegamos puntuales, ambos nos estacionamos a la misma vez. Hicimos contacto visual e inmediatamente nos sentimos cómodos.
La chica estaba linda, tenia el pelo oscuro y ese lunar gracioso en la mitad de la boca. A diferencia de la última chica con la que salí, esta era efusiva y conversadora. Digamos que tuvo la posesión del balón durante la mayor parte del partido, y no me molestaba. Me divertía oírla. Felizmente comimos rápido porque las chelas se me subieron al toque y si no me hubiera propuesto ir a caminar por el malecón habría empezado a lanzar incoherencias.
A pesar de estar esos días con una infección en los ojos que me impedía usar mis lentes de contacto habituales, - y que ahora que lo pienso se asocia extrañamente a la idea de una cita a ciegas – durante las cuatro horas que estuvimos juntos el malestar paso inadvertido. Fue rara la sensación de estar usando anteojos en ese momento. Como si en lo agradable del paseo en el que saltaron innumerables gustos en común y coincidencias prometedoras debiera leer entre líneas algún mensaje oculto y sospechoso.
No tengo dudas de que ambos nos gustamos físicamente y estábamos con las pilas bien puestas para rodar un Blockbuster. No fue amor a primera vista ni tampoco era que la química borboteara descontroladamente, esas cosas uno las reconoce en el acto, pero no importaba porque igual había ganas, estábamos evidentemente afanados y no teníamos nada que perder.
La cita a ciegas había coronado exitosamente varias horas de chateo. Se pintó como un buen inicio y propició la partida de una cacería atolondrada que duraría apenas dos semanas.
(Continuará)
Les dejo el primer cortometraje que dirigí y escribí hace ya como 10 años. Hace poco me di con la sorpresa - y me sentí halagado también, debo reconocerlo - que había sido pirateado por los alumnos de una Universidad de Huancayo (el remake está en YouTube con el mismo título). El de ellos supera al mío largamente en visitas pero a ver si les vacila y les hacemos un poco de competencia
Las mujeres no caen del cielo (I)
Anoche estuve en Aura y Gótica y me aburrí profundamente. Probablemente se deba a que ya excedí – por largo trecho - mi cuota de Lima o a que no estoy siguiendo correctamente a mi intuición. Anoche también había una fiesta en la casa Tupac (una fiesta de artistas en Barranco) a la que no fui por huevón. La resaca, a estas horas de la mañana, recrimina sin piedad mis malas elecciones.

El problema es que tengo este bendito carnet del Box - el VIP de Aura - que no me ha costado ni un mango y que ejerce un poderoso magnetismo en momentos de indecisión. Sobre todo porque mis patas más cercanos y solteros son caseritos y les encanta dar vueltas por el incansable circuito social limeño: Aura –Gótica – Picas - Bizarro - alrededores y algunos nuevos restaurantes que no conozco y que, la verdad, tampoco me provoca conocer. Ignoro cuál sea el afán de sumergirse siempre en la misma pecera, que además de estar chocándose con los mismos pescados una y otra vez, está repleta de tiburones.
Bueno, a todo esto hay que sumarle que últimamente me he vuelto un poco antisocial, - me da flojera andar metiendo letra, no soy el juerguero de antes ni el chonguero que nunca he sido y prefiero quedarme solo contemplando el panorama con un trago en la mano que perderme en conversaciones aburridas, que me interesan mínimamente y que son incapaces de despertar una pizca de emoción. Aunque también debo reconocer que esa actitud amarrete, al menos ayer - y por la que me ha jalado las orejas una amiga muy cercana, - genera involuntarias distracciones en las que no veo, ni reconozco – y por ende no saludo - a las personas con las que sí me provocaría encontrarme.
Hace dos semanas, por mi cumpleaños, me llegó una caja de cartón cuidadosamente envuelta remitida por una lectora del blog que recién he conocido. Contenía varios objetos y una carta con instrucciones precisas (además de un saludo bastante original elaborado con algunas citas de mis posts). Las instrucciones eran las siguientes:
Busca dentro de la caja y encontrarás:
UNA BRÚJULA …para que nunca pierdas el camino.
UNA REGLA Y UN LÁPIZ … para que traces tu futuro.
UN CHUPÓN …para que nunca pierdas al niño que llevas dentro
UNA BOTELLA DE VINO … para que lo disfrutes en el momento indicado
UN POSTRE DE CHOCOLATE Y LÚCUMA … para que sonrías aún cuando a veces la confusión y las personas no lo permitan.
Feliz cumple y pásala mostro.
Un beso.
T.
Esa caja ha sido de lejos el mejor regalo que he recibido este año. El postre me lo empujé en el acto. El chupón ha servido creativamente para un próximo experimento artístico, el vino espera pacientemente el momento indicado y ahorita voy a trazar – con la regla y el lápiz – una línea recta que me lleve a desentrañar las causas de mi flojera, a conocer las otras caras de Lima y a salvaguardar mi esquiva y caprichosa inspiración.
Cuando termine de dibujarla sujetaré el papel con la brújula y me aseguraré que el norte apunte bien lejos de Larcomar.
El problema es que tengo este bendito carnet del Box - el VIP de Aura - que no me ha costado ni un mango y que ejerce un poderoso magnetismo en momentos de indecisión. Sobre todo porque mis patas más cercanos y solteros son caseritos y les encanta dar vueltas por el incansable circuito social limeño: Aura –Gótica – Picas - Bizarro - alrededores y algunos nuevos restaurantes que no conozco y que, la verdad, tampoco me provoca conocer. Ignoro cuál sea el afán de sumergirse siempre en la misma pecera, que además de estar chocándose con los mismos pescados una y otra vez, está repleta de tiburones.
Bueno, a todo esto hay que sumarle que últimamente me he vuelto un poco antisocial, - me da flojera andar metiendo letra, no soy el juerguero de antes ni el chonguero que nunca he sido y prefiero quedarme solo contemplando el panorama con un trago en la mano que perderme en conversaciones aburridas, que me interesan mínimamente y que son incapaces de despertar una pizca de emoción. Aunque también debo reconocer que esa actitud amarrete, al menos ayer - y por la que me ha jalado las orejas una amiga muy cercana, - genera involuntarias distracciones en las que no veo, ni reconozco – y por ende no saludo - a las personas con las que sí me provocaría encontrarme.
Hace dos semanas, por mi cumpleaños, me llegó una caja de cartón cuidadosamente envuelta remitida por una lectora del blog que recién he conocido. Contenía varios objetos y una carta con instrucciones precisas (además de un saludo bastante original elaborado con algunas citas de mis posts). Las instrucciones eran las siguientes:
Busca dentro de la caja y encontrarás:
UNA BRÚJULA …para que nunca pierdas el camino.
UNA REGLA Y UN LÁPIZ … para que traces tu futuro.
UN CHUPÓN …para que nunca pierdas al niño que llevas dentro
UNA BOTELLA DE VINO … para que lo disfrutes en el momento indicado
UN POSTRE DE CHOCOLATE Y LÚCUMA … para que sonrías aún cuando a veces la confusión y las personas no lo permitan.
Feliz cumple y pásala mostro.
Un beso.
T.
Esa caja ha sido de lejos el mejor regalo que he recibido este año. El postre me lo empujé en el acto. El chupón ha servido creativamente para un próximo experimento artístico, el vino espera pacientemente el momento indicado y ahorita voy a trazar – con la regla y el lápiz – una línea recta que me lleve a desentrañar las causas de mi flojera, a conocer las otras caras de Lima y a salvaguardar mi esquiva y caprichosa inspiración.
Cuando termine de dibujarla sujetaré el papel con la brújula y me aseguraré que el norte apunte bien lejos de Larcomar.
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