Un día un nieto estaba charlando con su abuela sobre acontecimientos actuales. Entonces, preguntó qué pensaba la abuela sobre los tiroteos en las escuelas.
Una tarde un nieto estaba charlando con su abuela sobre acontecimientos actuales. Entonces, preguntó qué pensaba la abuela sobre los tiroteos en las escuelas, la edad de la computadora y sobre todo en general.
La abuela respondió
Bueno, déjame pensar un minuto
Yo nací antes de la televisión, la penicilina, las vacunas contra la polio, las comidas congeladas, la fotocopiadora XEROX, los lentes de contacto, la píldora anticonceptiva, y el Frisbee.
No había radares, tarjetas de crédito, rayos láser o roller blades.
No se había inventado el aire acondicionado, el lavaplatos ni las secadoras, y las prendas se colgaban a secar al aire fresco.
El hombre todavía no había llegado a la Luna y no existían los aviones a reacción para pasajeros.
Tu abuelo y yo nos casamos y después vivimos juntos y en cada familia había un papá y una mamá.
La palabra gay era una palabra respetable en inglés que significaba una persona contenta, alegre; no un homosexual, que cariñosamente llamábamos locas.
De lesbianas, nunca habíamos oído hablar. Y los muchachos no usaban aritos ni se tatuaban el cuerpo.
Era antes de los derechos de los homosexuales, las citas por computadora, dobles carreras universitarias, terapias de grupo, sicólogas, y salitas de atención médica.
Hasta que cumplí veinticinco, llamé a cada policía y a cada hombre, Señor y a cada mujer Señora o Señorita.
Cuando no sabía distinguir entre una y otra, y a una mujer madura le decía Señora, enseguida me corregía ofendida ¡Seeeñoritaaaa! ¡Y por mis 4 costados! (La virginidad no producía cáncer)
Nuestras vidas estaban gobernadas por los 10 Mandamientos, buen juicio y sentido común.
Nos enseñaron a diferenciar entre el bien y el mal y a ser responsables de nuestros actos.
Servir al país era un privilegio, vivir en este país, una gracia especial, aún mayor.
Creíamos que la comida rápida era lo que la gente comía cuando estaba apurada y que la hamburguesa era una mujer de una ciudad alemana.
Tener una relación íntima era llevarse bien con los primos.
Tiempo compartido significaba el que la familia compartía a la noche, no un condominio.
Nunca habíamos oído sobre la música estereofónica, la radio FM, cassettes, CD´s, celulares, máquinas de escribir eléctricas, calculadora, (ni siquiera mecánicas, para no hablar de las portátiles), o el yogurt.
A los relojes se les daba cuerda cada día.
No existía nada digital, ni los relojes ni los indicadores con numeritos luminosos en los artefactos del hogar ni en las máquinas.
Hablando de máquinas, no existían los cajeros automáticos, los icemakers en las heladeras, los radio relojes despertadores, ni los hornos microondas.
Para no hablar de los video casettes ni las filmadoras de video...
Escuchábamos las grandes orquestas, a Benny Goodman, Pérez Prado, Javier Cugat y Ray Coniff, y al presidente en la radio.
Si en algo decía Made in Japan se lo consideraba una porquería.
No existía Made in Corea ni Made in Taiwán.
No se había oído de Pizza Hut, Mc Donald´s o el café instantáneo, ni de los endulzantes artificiales.
No existían los alimentos light y se comía mejor y más rico.
En mi tiempo, hierba era algo que se cortaba y no se fumaba, coca era una gaseosa, y la música de rock la que hacía la mecedora de la abuela.
Chip significaba un pedazo de madera, hardware era la ferretería y el software no existía.
Fuimos la última generación que creyó que una señora necesitaba un marido para tener un hijo.
¿Cuántos años crees que tengo?
¿¿¿Más de cien??? Preguntó el nieto...
No. Solamente cincuenta ...
viernes, 16 de diciembre de 2011
QUE PASARIA...
Qué pasaría si nos organizáramos y al mismo tiempo enfrentáramos sin armas, en silencio, en multitudes, en millones de miradas la cara de los opresores.
¿Qué pasaría... si un día despertamos dándonos cuenta de que somos mayoría?
¿Qué pasaría si de pronto una injusticia, solo una, es repudiada por todos, todos los que somos, todos, no unos, no algunos, sino todos?
¿Qué pasaría si en vez de seguir divididos nos multiplicamos, nos sumamos y restamos al enemigo que interrumpe nuestro paso?
¿Qué pasaría si nos organizáramos y al mismo tiempo enfrentáramos sin armas, en silencio, en multitudes, en millones de miradas la cara de los opresores, sin vivas, sin aplausos, sin sonrisas, sin palmadas en los hombros, sin cánticos partidistas, sin cánticos?
¿Qué pasaría si yo pidiese por vos que estás tan lejos, y vos por mí que estoy tan lejos, y ambos por los otros que están muy lejos y los otros por nosotros aunque estemos lejos?
¿Qué pasaría si el grito de un continente fuese el grito de todos los continentes?
¿Qué pasaría si pusiésemos el cuerpo en vez de lamentarnos?
¿Qué pasaría si rompemos las fronteras y avanzamos y avanzamos y avanzamos y avanzamos?
¿Qué pasaría si quemamos todas las banderas para tener solo una, la nuestra, la de todos, o mejor ninguna porque no la necesitamos?
¿Qué pasaría si de pronto dejamos de ser patriotas para ser humanos?
¿No sé... me pregunto yo... qué pasaría?
Mario Benedetti
¿Qué pasaría... si un día despertamos dándonos cuenta de que somos mayoría?
¿Qué pasaría si de pronto una injusticia, solo una, es repudiada por todos, todos los que somos, todos, no unos, no algunos, sino todos?
¿Qué pasaría si en vez de seguir divididos nos multiplicamos, nos sumamos y restamos al enemigo que interrumpe nuestro paso?
¿Qué pasaría si nos organizáramos y al mismo tiempo enfrentáramos sin armas, en silencio, en multitudes, en millones de miradas la cara de los opresores, sin vivas, sin aplausos, sin sonrisas, sin palmadas en los hombros, sin cánticos partidistas, sin cánticos?
¿Qué pasaría si yo pidiese por vos que estás tan lejos, y vos por mí que estoy tan lejos, y ambos por los otros que están muy lejos y los otros por nosotros aunque estemos lejos?
¿Qué pasaría si el grito de un continente fuese el grito de todos los continentes?
¿Qué pasaría si pusiésemos el cuerpo en vez de lamentarnos?
¿Qué pasaría si rompemos las fronteras y avanzamos y avanzamos y avanzamos y avanzamos?
¿Qué pasaría si quemamos todas las banderas para tener solo una, la nuestra, la de todos, o mejor ninguna porque no la necesitamos?
¿Qué pasaría si de pronto dejamos de ser patriotas para ser humanos?
¿No sé... me pregunto yo... qué pasaría?
Mario Benedetti
DIALOGO DE LA LOCURA CON LA CORDURA...
Dialogo de la locura con la cordura
Dicen que hay más afuera que adentro. Pero, viendo el resultado de los que creían tener la razón., ¿quiénes están más locos, los que están adentro?
Cordura eres deseada por muchos.
En cambio, a mi la locura, nadie me quiere.
Somos diferentes y... sin embargo tan iguales.
¡Iguales dices!
Creo, que te equívocas, no nos parecemos en nada.
Yo no diría así, usa tu cordura y escúchame.
Yo, la locura fui una consecuencia, de algo que no pudo ser.
Tú, la deseada por Reyes, Políticos y Gobiernos.
Solo eso, te desearon por una consecuencia pero... no te pudieron tener.
En cambio, yo aunque no me llamaron hicieron más uso de mí que de ti.
Locura, me quieres desacreditar pero, solo mi nombre vale más que tú.
Soy, la que hace a los hombres razonar, diálogo entre pueblos y naciones, cuido el equilibrio del planeta, evito que haya armas destructivas, que los humanos se amen entre si.
Las guerras, el racismo... ¿con estos antecedentes? ¿Qué tienes tú qué decir?
Poco desde luego, pero... viendo el resultado de tu... cordura...
Prefiero mil veces... ser locura.
Dicen que hay más afuera que adentro. Pero, viendo el resultado de los que creían tener la razón., ¿quiénes están más locos, los que están adentro?
Cordura eres deseada por muchos.
En cambio, a mi la locura, nadie me quiere.
Somos diferentes y... sin embargo tan iguales.
¡Iguales dices!
Creo, que te equívocas, no nos parecemos en nada.
Yo no diría así, usa tu cordura y escúchame.
Yo, la locura fui una consecuencia, de algo que no pudo ser.
Tú, la deseada por Reyes, Políticos y Gobiernos.
Solo eso, te desearon por una consecuencia pero... no te pudieron tener.
En cambio, yo aunque no me llamaron hicieron más uso de mí que de ti.
Locura, me quieres desacreditar pero, solo mi nombre vale más que tú.
Soy, la que hace a los hombres razonar, diálogo entre pueblos y naciones, cuido el equilibrio del planeta, evito que haya armas destructivas, que los humanos se amen entre si.
Las guerras, el racismo... ¿con estos antecedentes? ¿Qué tienes tú qué decir?
Poco desde luego, pero... viendo el resultado de tu... cordura...
Prefiero mil veces... ser locura.
HOY HE MUERTO

El abandono animales es una realidad, que lejos de disminuir, va en aumento alarmante cada año, es nuestra responsabilidad evitar el abandono de animales.
Te cansaste de mi y me llevaste a un refugio. Estaba abarrotado y saqué un número de la "mala" suerte.
Estoy metido en una bolsa de plástico negra, en un vertedero de basura.
Otro cachorro tendrá la correa que apenas ha sido usada por mi.
Mi collar estaba sucio y era demasiado pequeño pero la mujer me lo quitó antes de mandarme al puente del arco iris.
¿Seguiría estando en casa si no hubiera mordido tu zapato?
No sabía lo que era y estaba en el suelo.
Solamente estaba jugando, tú olvidaste darme juguetes.
¿Estaría aún en casa si hubiera sido educado y obediente?
Restregar mi hocico en mis "cositas" tan sólo consiguió que sintiera vergüenza por hacer algo que mi cuerpo me pide.
Existen libros y maestros que te hubiesen enseñado a hacerme ver que tengo que ir a la puerta.
¿Aún estaría en casa si no hubiera traído pulgas a ella?
Sin productos anti-pulgas no podía quitarmelas de encima después de que me dejaras durante días en el jardín.
¿Estaría aún en casa si no hubiera ladrado?
Si sólo intentaba decirte: Tengo miedo, me siento solo, estoy aquí, estoy aquí!!! Quiero ser tu mejor amigo!!!
¿Estaría aún en casa si te hubiese hecho feliz?
El pegarme no hizo que aprendiera cómo.
¿Estaría aún en casa si te hubieses tomado tiempo para cuidar de mi y enseñarme modales?
Dejaste de prestarme atención pasada una semana más o menos, pero yo empleé todo mi tiempo esperando que me amases.
Hoy he muerto.
Con todo mi amor, tu cachorrito…
Por favor pasa esto a todo el mundo, es hora de parar el abuso animal.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
REFLEXIONES DE VIDA
En la vida hay momentos en que extrañas mucho a una persona, y quisieras hacerla salir de tus Sueños para estrecharla fuertemente en tus brazos.
Cuando una puerta se cierra, siempre hay otra que se abre pero seguimos mirando la puerta cerrada sin dar importancia a la que se acaba de abrir.
No te fíes de las apariencias: a menudo son engañosas. No te obsesiones con la riqueza: es perecedera.
Busca a alguien que te comunique la sonrisa pues basta una sola de ellas para que el más triste día se transforme en otro mejor. Busca a alguien que haga sonreir a tu corazón.
Porque la vida es única y solo existe una posibilidad para hacer las cosas que queremos hacer. Los afortunados no tienen necesariamente
lo mejor de lo mejor. Simplemente escogen lo mejor de lo que encuentran en su camino.
El más hermoso futuro siempre dependerá de la necesidad de olvidar el pasado. Nunca podrás avanzar en la vida hasta que hayas superado los errores del pasado y todo lo que lastima tu corazón.
Cuando lloras como un niño todo tu entorno sonríe. Vive la vida plenamente, ve hasta el fin de las cosas siempre con alegría a pesar de las lágrimas de los otros.
- Sueña lo que deseas soñar.
- Vé a donde deseas ir.
- Intenta ser lo que deseas ser.
Cuando una puerta se cierra, siempre hay otra que se abre pero seguimos mirando la puerta cerrada sin dar importancia a la que se acaba de abrir.
No te fíes de las apariencias: a menudo son engañosas. No te obsesiones con la riqueza: es perecedera.
Busca a alguien que te comunique la sonrisa pues basta una sola de ellas para que el más triste día se transforme en otro mejor. Busca a alguien que haga sonreir a tu corazón.
Porque la vida es única y solo existe una posibilidad para hacer las cosas que queremos hacer. Los afortunados no tienen necesariamente
lo mejor de lo mejor. Simplemente escogen lo mejor de lo que encuentran en su camino.
El más hermoso futuro siempre dependerá de la necesidad de olvidar el pasado. Nunca podrás avanzar en la vida hasta que hayas superado los errores del pasado y todo lo que lastima tu corazón.
Cuando lloras como un niño todo tu entorno sonríe. Vive la vida plenamente, ve hasta el fin de las cosas siempre con alegría a pesar de las lágrimas de los otros.
- Sueña lo que deseas soñar.
- Vé a donde deseas ir.
- Intenta ser lo que deseas ser.
QUE SE CELEBRA EL 12 DE OCTUBRE
Buscando información acerca del 12 de octubre, me encontré un post, que resulta que es del año pasado, donde el amigo Eliodoro nos narra sus impresiones acerca de la fecha. Yo quiero añadirle una idea, y suavizar otra idea para dar mi versión.
Como bien recuenta el amigo, es verdad que en nuestra infancia celebrábamos el “Día de la Raza“. Y de verdad, ese día no hubo “enrazamiento”.
Después se celebró en la misma fecha, el “Descubrimiento de América“. Pero que yo sepa, América ya existía antes que llegaran los españoles. ¿Qué descubrieron entonces? ¿Al nuevo mundo? ¿O es que el continente europeo fue creado mucho antes del continente americano? Incluso, Cristóbal Colón cuando “descubrió” América en realidad estaba buscando llegar a la India. O sea, tremendo pelón. Y ahora han surgido otras teorías acerca de la presencia vikinga en las costa de Norteamérica mucho antes de la llegada de Colón, o de la llegada de asiáticos a través del Estrecho de Bering, muy al norte del continente americano.
Luego se habló del “Encuentro de dos mundos“. También estoy de acuerdo con que es el que más me agrada y me parece lógico. Fue el encuentro entre la cultura española y europea, con la cultura nativa americana.
Ultimamente se habla del día de la “Resistencia Indígena“. De igual manera, no me inclino a pensar que en primaria se deba enseñar la historia tan cruda en un primer grado. No creo que a un niño de esa edad le guste escuchar lo que los españoles le hicieron a los indigenas americanos para subyugarlos.
A pesar de todas las barbaridades productos de la “colonización” y del mestizaje forzado que tuvo lugar, aún prefiero decir que hoy se celebra el “Encuentro entre dos mundos”.
Y tu, ¿que crees que se celebra hoy, o qué se celebra en tu país?
Como bien recuenta el amigo, es verdad que en nuestra infancia celebrábamos el “Día de la Raza“. Y de verdad, ese día no hubo “enrazamiento”.
Después se celebró en la misma fecha, el “Descubrimiento de América“. Pero que yo sepa, América ya existía antes que llegaran los españoles. ¿Qué descubrieron entonces? ¿Al nuevo mundo? ¿O es que el continente europeo fue creado mucho antes del continente americano? Incluso, Cristóbal Colón cuando “descubrió” América en realidad estaba buscando llegar a la India. O sea, tremendo pelón. Y ahora han surgido otras teorías acerca de la presencia vikinga en las costa de Norteamérica mucho antes de la llegada de Colón, o de la llegada de asiáticos a través del Estrecho de Bering, muy al norte del continente americano.
Luego se habló del “Encuentro de dos mundos“. También estoy de acuerdo con que es el que más me agrada y me parece lógico. Fue el encuentro entre la cultura española y europea, con la cultura nativa americana.
Ultimamente se habla del día de la “Resistencia Indígena“. De igual manera, no me inclino a pensar que en primaria se deba enseñar la historia tan cruda en un primer grado. No creo que a un niño de esa edad le guste escuchar lo que los españoles le hicieron a los indigenas americanos para subyugarlos.
A pesar de todas las barbaridades productos de la “colonización” y del mestizaje forzado que tuvo lugar, aún prefiero decir que hoy se celebra el “Encuentro entre dos mundos”.
Y tu, ¿que crees que se celebra hoy, o qué se celebra en tu país?
LA SAL DE LA VIDA : LO COTIDIANO
En el funeral de Chesterton, Ronald Knox recordó a su amigo como poeta de la sencillez profunda: “Fue uno de los grandes hombres de su tiempo; su mejor cualidad era el don de iluminar lo ordinario y de descubrir en todo lo trivial una cierta eternidad... Fue como un hombre que había dado la vuelta al mundo para ver con ojos nuevos su propia casa...”.
Gilbert K. Chesterton decía: “Si no podemos hacer que los hombres vuelvan a gozar de la vida ordinaria que los modernos llaman insípida, toda nuestra civilización estará en ruinas dentro de unos años...Si no podemos hacer interesantes tal cual son, el amanecer, el pan de cada día y la creación mediante el trabajo corriente, la fatiga caerá sobre nuestra civilización como una enfermedad mortal. Así murió la civilización antigua: de pan y circo, y de olvido de los dioses del hogar”. Luego agrega Chesterton: “Una sociedad está en decadencia, definitiva o transitoria, cuando el sentido común ha llegado a ser poco común”.
La eterna canción sobre lo extraordinario de las cosas ordinarias de Chesterton le llevaba a afirmar: “No está en distanciarse de la vida el secreto que todos buscamos, el secreto de gozar de la vida. Estoy completamente seguro de que nuestro mundo terminará en la desesperación si no conseguimos hacer que nuestra mente, los pensamientos corrientes que tenemos en los momentos ordinarios, sean más sanos y más felices de lo que parecen ahora, a juzgar por la mayoría de novelas y poemas modernos”.
El chileno Jorge Peña escribe: “Estamos hechos para lo absoluto y lo eterno, y lo que no sea eso nos defrauda”. Jean Guittón explica: La vida es ya una participación misteriosa de la eternidad. Estamos ya en la eternidad y tras la muerte entraremos una vez más en la eternidad (...). El tiempo es la eternidad ya comenzada. La eternidad es el tiempo tras la muerte (cfr. Guitton, El héroe, el genio y el santo, Madrid 1995, p. 11-13).
Hay una manera de trabajar con arte, con belleza y con estilo que refleja nuestro sello personal y nuestro gusto por lo que hacemos. Si se hace con esmero lo que se tiene entre manos, aquello nos llena No hará falta soñar con otras cosas porque habremos encontrado ese algo divino escondido en las situaciones más comunes. La santificación de la vida ordinaria requiere esta dosis de realismo y de amor a la realidad. Efectivamente, hay que participar con el trabajo y con el descanso en la obra creadora de Dios: allí está la felicidad.
La razón del malestar de muchos proviene del desprecio de la realidad cotidiana; se busca un cambio de ambiente. Es difícil valorar el presente cuando hay la tendencia a escaparse, a no vivir el presente. Sin embargo, todo realismo valora y tiene mucho el día de hoy. Es tarea ardua vivir con intensidad el presente. Y lo vive con intensidad el que tiene presencia de Dios.
“El punto de incidencia entre lo eterno y lo temporal es el instante –dice Jorge Peña Vial-; no en vano se habla de lo eterno como un hoy dichoso y para siempre. Lo definitivo de nuestra vida se juega en el ahora y en la hora de nuestra muerte (...) Por tanto la mística ojalatera, en su versión imaginativa,. procura sacarnos del momento presente y fascinarnos con las añoranzas del pasado o los hechizos del futuro (...). El hombre se vuelve, así, incapaz de una acogida amante del presente”
Jesucristo es bastante claro cuando aconseja respecto al futuro: “no os preocupéis por el mañana, porque el mañana traerá su propia preocupación. A cada día le basta su propio afán”.
La condición necesaria para santificarnos requiere una premisa: No se puede santificar lo que no se ama, lo que no se acepta, lo que se rechaza quejumbrosamente. Plantearse: Si trabajáramos en una empresa y nos evaluaran, ¿qué rendimiento encontrarían? Nos subirían de puesto o nos bajarían el sueldo.
Un criterio inefable para discernir cuanto se ama o no la realidad que nos rodea, nos lo proporciona la alegría. La alegría ──dice un profesor de la Universidad de los Andes (Chile), Jorge Peña──, entraña una afirmación de lo creado, es consecuencia del amor y fruto de las virtudes.
Al respecto Nietszche decía que es “fácil organizar una fiesta, pero lo difícil es dar con aquellos que se alegran”.
Pieper dice: “Para estar alegres es necesario aprobarlo todo.
El escritor francés Georges Bernanos escribió: “La santidad es una aventura, incluso la única existente. Quien lo haya entendido, ha penetrado en el corazón de la fe católica”.
Y así aparecen ante nosotros las figuras de los santos, desde el médico que ejerce su labor desinteresadamente, pasando por el erudito, hasta las personas sencillas, fundadoras de congregaciones y laicos que viven en este mundo. “A mí siempre me parece importante ver a los numerosos santos insignificantes que hay, personas sencillas, sobre todo como las que conocí en mi infancia, esos viejos y bondadosos labradores, esas viejecitas buenas y amables que consagraron su vida a los hijos, a la familia, a la Iglesia, y también al resto de la gente del pueblo”, dice Benedicto XVI (Dios y el mundo, p. 432).
A pesar de este u otro desgarrón existencial, no sólo no habrá alegría en nuestra vida, sino que tampoco existirá afán de superación, si no se parte del fundamento que asienta sus bases en la aceptación de sí mismo. A veces no aceptamos nuestro peso, nuestra talla, nuestra situación, nuestra biografía, nuestras limitaciones o dificultades. Sin embargo, todo cambio supone una previa aceptación de uno mismo.
¡Cuánto cuentan los detalles en la vida ordinaria para ser felices y hacer felices a los demás!
Benedicto XVI exclamó a principios deL año 2007: “Encender un fósforo es mejor que maldecir la oscuridad”.
Gilbert K. Chesterton decía: “Si no podemos hacer que los hombres vuelvan a gozar de la vida ordinaria que los modernos llaman insípida, toda nuestra civilización estará en ruinas dentro de unos años...Si no podemos hacer interesantes tal cual son, el amanecer, el pan de cada día y la creación mediante el trabajo corriente, la fatiga caerá sobre nuestra civilización como una enfermedad mortal. Así murió la civilización antigua: de pan y circo, y de olvido de los dioses del hogar”. Luego agrega Chesterton: “Una sociedad está en decadencia, definitiva o transitoria, cuando el sentido común ha llegado a ser poco común”.
La eterna canción sobre lo extraordinario de las cosas ordinarias de Chesterton le llevaba a afirmar: “No está en distanciarse de la vida el secreto que todos buscamos, el secreto de gozar de la vida. Estoy completamente seguro de que nuestro mundo terminará en la desesperación si no conseguimos hacer que nuestra mente, los pensamientos corrientes que tenemos en los momentos ordinarios, sean más sanos y más felices de lo que parecen ahora, a juzgar por la mayoría de novelas y poemas modernos”.
El chileno Jorge Peña escribe: “Estamos hechos para lo absoluto y lo eterno, y lo que no sea eso nos defrauda”. Jean Guittón explica: La vida es ya una participación misteriosa de la eternidad. Estamos ya en la eternidad y tras la muerte entraremos una vez más en la eternidad (...). El tiempo es la eternidad ya comenzada. La eternidad es el tiempo tras la muerte (cfr. Guitton, El héroe, el genio y el santo, Madrid 1995, p. 11-13).
Hay una manera de trabajar con arte, con belleza y con estilo que refleja nuestro sello personal y nuestro gusto por lo que hacemos. Si se hace con esmero lo que se tiene entre manos, aquello nos llena No hará falta soñar con otras cosas porque habremos encontrado ese algo divino escondido en las situaciones más comunes. La santificación de la vida ordinaria requiere esta dosis de realismo y de amor a la realidad. Efectivamente, hay que participar con el trabajo y con el descanso en la obra creadora de Dios: allí está la felicidad.
La razón del malestar de muchos proviene del desprecio de la realidad cotidiana; se busca un cambio de ambiente. Es difícil valorar el presente cuando hay la tendencia a escaparse, a no vivir el presente. Sin embargo, todo realismo valora y tiene mucho el día de hoy. Es tarea ardua vivir con intensidad el presente. Y lo vive con intensidad el que tiene presencia de Dios.
“El punto de incidencia entre lo eterno y lo temporal es el instante –dice Jorge Peña Vial-; no en vano se habla de lo eterno como un hoy dichoso y para siempre. Lo definitivo de nuestra vida se juega en el ahora y en la hora de nuestra muerte (...) Por tanto la mística ojalatera, en su versión imaginativa,. procura sacarnos del momento presente y fascinarnos con las añoranzas del pasado o los hechizos del futuro (...). El hombre se vuelve, así, incapaz de una acogida amante del presente”
Jesucristo es bastante claro cuando aconseja respecto al futuro: “no os preocupéis por el mañana, porque el mañana traerá su propia preocupación. A cada día le basta su propio afán”.
La condición necesaria para santificarnos requiere una premisa: No se puede santificar lo que no se ama, lo que no se acepta, lo que se rechaza quejumbrosamente. Plantearse: Si trabajáramos en una empresa y nos evaluaran, ¿qué rendimiento encontrarían? Nos subirían de puesto o nos bajarían el sueldo.
Un criterio inefable para discernir cuanto se ama o no la realidad que nos rodea, nos lo proporciona la alegría. La alegría ──dice un profesor de la Universidad de los Andes (Chile), Jorge Peña──, entraña una afirmación de lo creado, es consecuencia del amor y fruto de las virtudes.
Al respecto Nietszche decía que es “fácil organizar una fiesta, pero lo difícil es dar con aquellos que se alegran”.
Pieper dice: “Para estar alegres es necesario aprobarlo todo.
El escritor francés Georges Bernanos escribió: “La santidad es una aventura, incluso la única existente. Quien lo haya entendido, ha penetrado en el corazón de la fe católica”.
Y así aparecen ante nosotros las figuras de los santos, desde el médico que ejerce su labor desinteresadamente, pasando por el erudito, hasta las personas sencillas, fundadoras de congregaciones y laicos que viven en este mundo. “A mí siempre me parece importante ver a los numerosos santos insignificantes que hay, personas sencillas, sobre todo como las que conocí en mi infancia, esos viejos y bondadosos labradores, esas viejecitas buenas y amables que consagraron su vida a los hijos, a la familia, a la Iglesia, y también al resto de la gente del pueblo”, dice Benedicto XVI (Dios y el mundo, p. 432).
A pesar de este u otro desgarrón existencial, no sólo no habrá alegría en nuestra vida, sino que tampoco existirá afán de superación, si no se parte del fundamento que asienta sus bases en la aceptación de sí mismo. A veces no aceptamos nuestro peso, nuestra talla, nuestra situación, nuestra biografía, nuestras limitaciones o dificultades. Sin embargo, todo cambio supone una previa aceptación de uno mismo.
¡Cuánto cuentan los detalles en la vida ordinaria para ser felices y hacer felices a los demás!
Benedicto XVI exclamó a principios deL año 2007: “Encender un fósforo es mejor que maldecir la oscuridad”.
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